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Sandra. 50. Soltera de nuevo, jijijiji
Fecha: 25/04/2026, Categorías: Hetero Autor: MaduroEscritor55, Fuente: TodoRelatos
... para comer y rico para follar, pero eso, aún no lo sé. Bueno, pues estamos, un hombre de medio siglo, en la casa de una mujer que no es ni joven ni vieja, y que creo que somos de la misma quinta, así que, sin preguntar nada, ella se acerca a mí, y abriendo su boca, me invita a que mi lengua se meta dentro de la suya. Así es como me gustan las mujeres, directas y sabiendo lo que quieren. Nada de dar rodeos. YU nos damos un merecido y sabroso morreo con nuestras lenguas jugando. A ver, yo no sé lo que les puede ocurrir a las mujeres cuando sienten una lengua dentro de su boca, ni tampoco puedo decir lo que todos los hombres sienten cuando les meten una lengua, pero en mi caso, y desde siempre, cuando tengo una lengua en mi boca, mi rabo se despierta, a veces de manera muy rápida y con todo su grosor. Es casi como al botón de empalmarse, pues en mi caso es así. Es sentir una lengua en mi boca, y mi polla dura y gorda en todo su esplendor, pero claro, yo no estoy denudo aún, sigo estando vestido, no de traje, pero si con el pantalón corto y el bóxer y la camiseta, mientras que ella esta como realmente quiere. Yo, normalmente cuando no conozco a una mujer, siempre y digo siempre, llevo condones. Tengo esa manía, que también es una seguridad sanitaria, Por eso, en mi bolsillo del pantalón corto, tengo un par de condones que había metido antes de salir de mi casa. Además, ella me ha invitado a tener sexo, no a ver una película o a charlar. Ambos sabemos a lo que vamos, ...
... y yo, precavido, pues con las protecciones sanitarias ante una desconocida. Mientras nos damos ese morreo o beso con lenguas, yo agarro con una mano su culo y con la otra, una de sus tetas, mientras ella mete una mano suya directamente dentro de mi pantalón corto, para palpar o tocar eso que luego su cuerpo va a tener dentro, es decir, mi rabo, duro, gordo, y no puedo decir que, ya babeando, pero casi. Sabe cómo tocar un trozo de carne para ponerlo duro, o al menos eso pienso yo, aunque es una tontería, porque yo ya lo estoy, pero dejo que ella haga lo que quiera, también porque para eso me ha invitado a su casa, también una mano hábil ayuda mucho, y la mano de Sandra, al menos me da la sensación de que tiene experiencia en el arte de masturbar polla ajena o pene que le guste a ella, pero en mi caso, no lo ha visto aún, solo lo está tocando. No le pregunto si tiene novio o marido o amigo, ahora mismo, es que ni me interesa saber eso, pero si le pregunto si vive sola o en compañía, porque puede tener hijos y tampoco es para hacer mucho ruido en la follada. A lo que ella me responde: — Soltera y sin cargas. ¿Quieres tomar algo o nos vamos a la cama? Directa. Oleee sus ovarios. En ese instante, podría haber contestado con lo típico de “Una bebida estaría bien” o “¿Qué tienes para beber?” Pero ella no me había invitado a su casa para tomar algo, sino para follar, por tanto, señores que lean esta historia, al igual que las mujeres, cuando te invitan para follar, ...