1. Video llamada con la zorrita (Danielita)


    Fecha: 25/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Masturbación Transexuales Autor: danielasolatrans, Fuente: SexoSinTabues30

    Me presentó soy Danielita tengo 35 años, cuerpo normal, soy de Ecuador, un chico normal de día, pero cuando cae la noche o estoy sol@ en casa, mi lado zorrita se despierta. Vivo con mi familia, así que tengo que ser discreto. Me encierro en mi cuarto, bajo la excusa de «estudiar», y me preparo. Saco mi tanga negra, esa que me aprieta el pene y me deja el culo casi al aire, y me la pongo debajo de un short flojo por si alguien entra. Pero mi plan ya está en marcha: quiero acción, y la voy a buscar en redes sociales.
    
    Abro Telegram primero, entro a un par de grupos cachondos que sigo en secreto, y dejo un mensaje: «Zorrita con tanga buscando machos para videollamada hot, ¿quién se apunta?». Luego salto a Twitter, subo una foto borrosa de mi culo con el hilo puesto y escribo: «Preparándome para que me vean, DM si quieres mandar». Termino en Facebook, en un grupo privado donde ya he coqueteado antes, y pongo: «Noche de putito, busco videollamada para que me digan qué hacer». Apago las notificaciones públicas y espero, con el corazón acelerado.
    
    Mientras los mensajes empiezan a llegar, saco mis juguetes: un plug mediano, negro y liso, y un dildo más gordo con textura que me hace temblar solo de verlo. Me siento en la cama, me bajo el short y la tanga hasta las rodillas, y me miro en el espejo del celular. Mi pene ya está duro, asomando por el borde de la tela, y mi culito apretado pide juego. Escupo en mis dedos, me unto el ano con saliva caliente, y empiezo con el plug. Lo ...
    ... meto despacio, gimiendo bajito para no alertar a nadie en casa, y siento cómo me abre poco a poco. «Así, mi zorrita, prepárate para tus machos», me digo a mí mismo, y lo muevo adentro y afuera, dilatándome mientras miro el celular.
    
    En Telegram, un tipo responde: «Ya vi tu mensaje, putito, quiero verte en videollamada ahora». En Twitter, otro me escribe: «Ese culo merece que lo manden, conéctate». Y en Facebook, un tercero dice: «Zorra, te voy a decir cómo romperte». Armo un grupo rápido con los tres, todos desconocidos pero con ganas, y lanzo la videollamada. Cuando se conectan, apunto la cámara a mi cara primero, sonrío como nena traviesa y digo: «Hola, papis, su zorrita está lista». Luego bajo el lente, mostrando mi tanga negra, mi pene duro y el plug metido en mi culo.
    
    «Qué putito rico», dice el de Telegram, un vozarrón grave que me pone los pelos de punta. «Sácate ese plug y métete algo más grande, zorra», ordena el de Twitter, mientras se toca por encima de la ropa. El de Facebook agrega: «Abre ese culo para nosotros, perra, queremos verte roto». Yo obedezco como buena zorrita, saco el plug con un gemido que ellos aplauden, y agarro el dildo gordo. Me escupo en la mano otra vez, me unto el ano ya dilatado, y me lo meto despacio frente a la cámara, gimiendo fuerte mientras me abro. «Así, putito, rómpete», dice uno, y yo empujo más, sintiendo cómo me llena hasta el fondo.
    
    «Muévelo, zorra, fóllate para nosotros», gruñe el de Telegram, y yo empiezo a meter y sacar el ...
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