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El incesto en la vida de mi hija mi vida parte 19
Fecha: 25/04/2026, Categorías: Incesto Intercambios Sexo en Grupo Autor: Jose Martinez, Fuente: SexoSinTabues30
... todo el troco de su verga, sus venas causaban una sensación extraordinaria en mí, y sin poder resistirme metí la cabeza de su tranca en mi boca, el esfuerzo por abrir mis labios para que semejante verga me entrara fue recompensado con suaves movimientos de mi amante, quien con sus manos en mi cabeza ya había comenzado a culiarme mi boca. Su enorme verga no me entraba del todo, pero la mitad que lograba tragarme me producía orgasmos dentro de mi vagina. Luego de chupar por largo rato, levanté la mirada y con voz suplicante le pedí que me la metiera. Lau: Por favor, entra en mí. Me miró, aparto los cabellos de mi rostro, me dio una hermosa sonrisa, acomodó su cuerpo, y con su mano derecha tomó su enorme verga y la comenzó a rozar en mi vagina. Fue electrificante sentir ese glande morado rozar todas mis partes, empujar tratando de entrar pero en forma de juego, y finalmente en un momento en que pasó su pene por la entrada de mi vagina, levante mis caderas de manera rápida y sentí como parte de su verga se apoderaba de mí. Y sin dejarlo pensar, rodee su cintura con mis piernas, volví a levantar mi cuerpo del colchón y me ensarté aun mas ese pedazo de verga que tanto estaba deseando. El no se hizo rogar, así que dejo caer todo su cuerpo en mí, sentí como esa verga rajaba todo mi interior, como mi vagina hacia grandes esfuerzos ante semejante monstruo que la invadía. Después de tanto tiempo, volví a sentir dolor, pero como siempre era un dolor placentero, era un dolor ...
... que ya conocía y que deseaba sentir todo el tiempo. Su verga se apoderó de toda mi vagina, y cuando pude reaccionar, levante la cabeza y ví como su pelvis se estrellaba con la mía, lograba ver como 21 cm de verga y sus 7 cm de grueso desaparecían dentro de mí, estaba en el cielo, mi amante era un hombre muy amable, y aunque a mi el dolor me encantaba en el sexo, aunque me gustaba sentir los golpes rudos de las pelvis al chocar, ésta vez estaba encantada con su manera de culiar, así que me limité a recibir su verga y gozar de la hermosa vista de cuando desaparecía dentro de mí. Luego de unos momentos, me pidió que me subiera encima, que quería ver como mi vagina devoraba su verga. Petición que no se hizo esperar, y luego de que él se acostara boca arriba, me subí no sin antes tomar un momento su miembro y llevarlo a mis labios para probar sus líquidos. Me senté sobre su enorme verga, y despacio pero segura me fui metiendo cada centímetro de su miembro, hasta llenar por completo mi vientre. La sensación era cada vez mas placentera, y ya en éste punto no me importo el dolor que pudiera sentir, solo quería chocar mi pelvis con la suya de forma salvaje, y así lo hice, y en cada bajada de mis caderas, su verga se clavaba más dentro de mí. Éste hombre me tenía sorprendida, nunca antes alguien con quien había estado, logró aguantar tanto en llenarme con su leche, pero yo estaba muy feliz, estaba con mis ojos cerrados solo sintiendo a su miembro destrozar mi vagina, y por ...