1. Vendo a mí novia (Relato de temática cuckold)


    Fecha: 26/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: nacho95mc, Fuente: TodoRelatos

    ... miraba a Daniel con una mezcla de ternura y excitación, su respiración aún agitada.
    
    Cuando Marcelo pareció satisfecho, se apartó un paso y tomó la cámara en sus manos.
    
    —Ahora es tu turno —dijo, señalando a Daniel para que subiera a la cama—. Quiero grabarte mientras la follas… y quiero que sientas lo que yo he dejado dentro de ella.
    
    Daniel se colocó detrás de Laura, que seguía de rodillas, y la tomó por la cintura. La penetración fue inmediata, y la sensación lo golpeó con fuerza: la calidez extra, la suavidad alterada por lo reciente. Marcelo se acercó con la cámara, grabando desde un ángulo bajo que captaba tanto el movimiento de Daniel como las expresiones de Laura.
    
    —Vamos… —provocó Marcelo—. Enséñame que puedes manejarla.
    
    Daniel aumentó el ritmo, embistiendo con fuerza, sus caderas chocando contra las de ella. El sonido húmedo era más marcado, cada golpe acompañado por un jadeo de Laura y la respiración acelerada de Daniel.
    
    Marcelo se movía alrededor de la cama, captando diferentes ángulos, a veces acercándose lo suficiente como para enfocar la expresión de placer y tensión en el rostro de Laura, otras enfocando el punto exacto donde se unían.
    
    —Eso es… —comentó el brasileño—. Ahora sabes lo que es follarte a una mujer que acaba de ser tomada de verdad.
    
    Daniel, sin dejar de moverse, apretó más fuerte sus manos en las caderas de Laura, sus propios jadeos intensificándose. El ambiente estaba saturado de calor, olor y un silencio denso interrumpido ...
    ... solo por los sonidos de los cuerpos y las respiraciones.
    
    Cuando finalmente Daniel se detuvo, se dejó caer de espaldas junto a Laura, que aún jadeaba. Marcelo apagó la cámara un segundo, sonriendo con satisfacción.
    
    —Muy bien… pero esto todavía no ha terminado.
    
    El ambiente estaba pesado, saturado del calor de los cuerpos y del olor inconfundible de sexo reciente. Laura permanecía tumbada boca arriba, respirando lentamente, mientras Daniel se acomodaba a un lado, aún recuperando el aliento.
    
    Marcelo, sin embargo, no mostraba signos de fatiga. De pie, observaba la escena con una media sonrisa, como si la noche aún estuviera en sus primeras horas.
    
    —Quiero más —dijo, con una voz grave que no admitía réplica—.
    
    Se acercó a la cama, tomó a Laura por la muñeca y la hizo incorporarse. Ella, todavía un poco aturdida, lo miró a los ojos y, sin decir nada, se dejó guiar. Marcelo la colocó de rodillas en el centro, sujetándola por la cintura mientras se posicionaba detrás.
    
    Daniel, que aún estaba sentado, los observaba en silencio, sintiendo ese mismo nudo en el estómago que llevaba horas creciendo. Marcelo lo miró por encima del hombro.
    
    —Graba esto en tu cabeza… no vas a olvidarlo nunca.
    
    La penetración fue inmediata, sin ceremonias. Marcelo entró con fuerza, empujando a Laura hacia adelante con el impacto. Un gemido profundo escapó de ella, seguido por un ritmo marcado que hacía que sus pechos se balancearan con cada embestida.
    
    Daniel podía ver perfectamente cómo ...