-
Karla, una flaquita que me dio sus nalguitas (2 - final)
Fecha: 27/04/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
Sabía que era un orgasmo anal y muy fuerte y como pude entre toda esa agitación le dejé ir la verga en la panochita y le di un vaivén de porno duro hasta que ella se fue saciando y yo le inundé la panocha con mi segunda corrida. Se volteó y me dio un beso y bajó a mi verga y me la comenzó a mamar hasta quedar flácida de nuevo y sacarme la última gota de leche. En eso estábamos cuando su celular sonaba, pero como estábamos mojados ella lo ignoró para insistencia de otras varias llamadas. Ella solo me dijo que deberían ser sus amigas que ya habían despertado y la comenzaban a buscar. Salimos con Karla y de nuevo nos acomodábamos en la cama cuando ella poniendo su cabeza entre mis piernas le contestaba a sus amigas dejando la bocina encendida para que yo escuchase la conversación: -¿Karla, donde estás… todo bien contigo? -¡Mejor no podría estar! Estoy viviendo uno de los mejores momentos de mi vida. -dijo. -¿Eso significa que estas con alguien y te estamos interrumpiendo? -Algo así… pero no te preocupes, estoy tomando un descanso pues después de 7 corridas… -¿Siete corridas? ¿Es un hombre o un robot? -Mira, este hombre no es un hombre, es un Dios del sexo. Estoy a punto de perder la virginidad de… tú ya sabes. -¿Se lo vas a dar? ¿Tanto así Karla? -Si amiguita… tómense unas Coronas para que te pase la cruda que yo regreso en un par de horas… quiero aprovechar la tarde. -Disfrútalo, amiga… vamos a brindar por ti, por la culeada que te estarán dando… ...
... enhorabuena, Karla. – Y se oyeron unas risas. Tan pronto colgó resumimos la acción. Le pedí a Karla que se sentara sobre mi cara y que de esa forma le iba a comer el culo. Al principio se puso de enfrente y le comía la panocha y el culo, pero con los minutos le pedí que se pusiera a la inversa y en esa posición solo alcanzaba su culito confortablemente. Ella me pajeaba la verga y yo pasé alrededor de 12 minutos comiéndome ese culo y en esa posición miraba como contraía el ojete sin control. Poner la lengua en su ojete era una reacción de temblor en esa zona tan erógena. Y como he dicho en muchos relatos, el sexo anal no es solo la penetración y más que todo, la zona donde están esos nervios que llevan el placer se ubica en la zona superficial del ojete y en las paredes de las nalgas, si se estimula esta zona eventualmente tu pareja llegara al orgasmo sin ni siquiera tocar su vulva o clítoris. En esta ocasión por su altura y la posición que estaba sobre mi cara, era Karla la que buscaba el placer y era ella la que descubría esos lugares donde quería sentir mi lengua y me dejaba llegar con mis manos a sus pequeñas tetas. Le sobaba las tetas y le apretaba los pezones mientras le comía el culo y explotó y solo restregaba el culo sobre mi cara buscando mi lengua y fue entonces que le metía uno de mis dedos en su panocha mientras se corría. Karla la estaba gozando y después de aquella corrida, la puse de cucharita y con los jugos de su vagina y mi liquido preseminal los ...