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Una herencia familiar muy complicada X
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... la virginidad, y creo que el, que realmente estaba enajenado en aquellos momentos, ni sabía lo que hacía ni se dio cuenta de lo que acababa de pasar, pues tras un orgasmo que le hizo temblar y convulsionarse, siguió llorando amargamente y acabo dormido sobre la hierba. -Cuando despertó, volvimos a las cuadras, dejamos a las monturas y él se fue sin comentar ni mencionar lo ocurrido, y después de ese día nunca más volví a verlo. – dijo ahora llorando de forma evidente – No volvió jamás. Y yo cuando me enteré de que estaba embarazada me inventé la historia de que mis hormonas me llevaron a un desenfreno sexual incontrolable, para que nadie, ni siquiera mi hermana, y mucho menos mi madre supiera que el hijo que esperaba era nieto de Ulises, su eterno enemigo. Lo siento Gea por haberte escondido a tu ultima nieta hasta hoy. -Teresa ven hija, que necesito darte un abrazo. – dijo entonces ya totalmente desbordada por la emoción y llorando a raudales – Apolo y las cinco hijas de Venus son tus hermanos y Gea tu abuela paterna, siento que te hayas tenido que enterar así, y delante de todos. -Yo entiendo que se lo escondieses a nuestra madre, por los motivos que has expuesto, pero que nunca hayas confiado en mi con lo que hemos vivido, trabajado y compartido siempre juntas, me molesta muchísimo, sobre todo porque yo siempre he confiado en ti y te he contado todos, absolutamente todos mis secretos, pero mucho más me jode que nunca se lo contases a Teresa. – dijo entonces ...
... Sofía a la que se la veía realmente cabreada para terminar diciendo – Pero, joder, que eficacia, un solo polvo, y un embarazo, el cien por cien de efectividad. Ya quisiera yo que nuestras yeguas fuesen como tú. -Eso digo yo, vaya eficacia. – dijo Teresa sonriendo ante la última frase de su tía, sin demostrar ninguna emoción, pero dando un enorme abrazo a su madre evidenciando su respeto y admiración hacia ella – Para mí, y hasta que no me demuestren lo contrario, mi única familia sois tu y la tía Sofía, aunque espero llevarme bien con ellos, todos parecen majos. Sus palabras serenas y hasta cierto punto lógicas, impidieron que ninguno de los invitados osase decir nada, ya que Teresa a pesar de su juventud demostraba una fuerte personalidad y una entereza impropia de su edad. Además, una vez que se conocían sus genes paternos, no extrañaba la similitud que la joven tenía con Artemisa, ya que su cara bellísima rematada por unos ojos grises de mirada intensa y un pelo negro, también cortado como si fuese un muchacho, se podría decir que era casi un clon de su hermanastra, eso sí unos centímetros más baja y con un cuerpo más similar al de su madre, aunque con unos pechos más reducidos, sin que por ello dejaran de ser de un tamaño considerable, que al moverse se bamboleaban firmes bajo un top que dejaba su ombligo al aire sobre unos shorts vaqueros bastante más exiguos que los de su progenitora. Entonces su tía se dirigió a ella casi regañándola, pues Sofia tenía un carácter ...