1. FIN DE SEMANA DE LOCURA


    Fecha: 28/04/2026, Categorías: Zoofilia Autor: jucatove88, Fuente: SexoSinTabues30

    Se trata de una becerra de raza criolla rojiza y una vulva colorada, no tan grande, pero se me había convertido en mi obsesión por su primer macho, cuando se alimenta esa obsesión no cesa hasta lograr el objetivo, yo cuando puedo doy rienda suelta a los placeres, por la mañana de hoy bien temprano me fui en busca de mi becerra virgen, entré donde están ellas, el corral tiene techo y alrededor está encerrado, de manera que ahí nadie me puede ver, la amarré en un rinconcito para que no tuviese tanto espacio, me unté retardante en la verga y le unté aceite para la cola de los bebes en la vulva, la cual es muy pequeña, primero lo metí un dedo y la becerrita se movió hacia los lados, le seguí frotando su vulva desde la entrada hasta donde me permitía, así seguí por unos minutos hasta que casi no molestaba, con cada metida del dedo se arqueaba y se fruncía, como emplee bastante aceite estaba súper lubricada esa rica vulva, eso me excitó más con una parola bastante fuerte, estaba ardiente y con unas ganas de penetrarla, si más me le acomodé en las ancas sobre un pedazo de tabla gruesa, quedando perfecto en altura, me encorvo un poco para iniciar a penetrarla, le abrí la vulva y le acomodé bien la cabeza de la verga dentro de la vulva, esa primera sensación de calor, suavidad, pacer que produce ese primer contacto le aumenta de manera exagerada las ganas, la sujeté por los lados para sostenerla por si trataba de moverse, poco a poco le voy haciendo fuerza, me le recosté con ...
    ... bastante peso porque molestaba, esperé que se cansara y seguí presionando, mi pene iba conquistando su vulva por primera vez, hasta que se encorvó y mi verga penetró hasta algo más de la mitad, apretaba muy fuerte y volvía a soltar, miraba como apretaba el culo por las contracciones, que calor tan delicioso, sentía estrecho y húmedo, demasiado suave la vulva, esperé unos instantes e inicie a culiarme la becerra pero no podía clavarla toda, cuando sacaba la verga hasta la entrada y se la volvía a mandar sentía súper caliente como si quemara mi verga y apretadísimo, sentir el rico placer de desvirgar no tiene ni comparación ni precio, cuando estaba ensartada hasta la mitad apretaba demasiado, sin esperar más le hice bastante fuerza hasta clavarla totalmente y ver que mi vello púbico chocaba contra la vulva, la becerra empezó a temblar por esa brutal penetración se encorvó hartísimo y echó la cola hacia atrás levantándola, pujaba demasiado, abrió las patas como si fuera a orinar, yo estaba en la gloria porque la vulva era caliente excitante, tenía múltiples contracciones, los espasmos de esa vulva me hacían disfrutar muchísimo, el goce era muy fuerte, sin más comencé a culearme la becerra sacándolo y metiéndolo lo más rápido que podía, la becerra estaba más relajada, por lo disfruté mucho, muchísimo, cuando no me pude controlar más sentí los impulsos eyaculatorios, sin esperar se lo mandé al fondo con bastante fuerza que la becerra se fruncia y eyacule todo lo poco que me quedaba, fue ...
«12»