1. La influencer influenciada (cap. 3): Texturas


    Fecha: 30/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: superthor69, Fuente: CuentoRelatos

    ... vestido. Esta vez logrando superar sin dificultades la zona de la pelvis, que alumbró a aquel ”culote” por su parte anterior.
    
    Era un conjunto blanco y liso por ambas caras, a excepción de los laterales, que bordados con gran lindeza parecían describir formas florales.
    
    Al rebasar esa altura, notó como Lara emitía un profundo jadeo, que hubiera sido imperceptible de no ser por el hecho, o más bien por el deleite, de tenerla apoyada sobre su pecho y barriga.
    
    Eso le estimuló de una manera casi descontrolada, animándolo a seguir decididamente con su propósito. Sin distraerse demasiado prosiguió levantándoselo, para descubrir por primera vez su pequeño ombligo… Un ombligo que se esculpía sobre un vientre plano y tono de piel claro, carente de cualquier imperfección.
    
    El ascenso concluyó cuando se aproximaba a escasos centímetros del sujetador.
    
    Al ir a rebasar esa línea, Lara le detuvo.
    
    -¡La tripa! No sigas, que te vas a pasar de ahí. -Dijo empleando un timbre de voz suave.
    
    -Jejeje. Es verdad, pequeña. Es que me he despistado un poco-.
    
    -Sí… claro. Solo un poco. -Sonrió finalmente Lara.
    
    -Es que tienes un cuerpazo. Lo había visto en algunas de las fotos que me enviabas, pero siempre te tapabas la cara. No había podido verte en conjunto hasta ahora-.
    
    -Ya… Lo hago por seguridad. Que luego esas imágenes terminan donde ya sabes. -Dijo ella.
    
    -Jejeje. Es verdad. En páginas guarras. ¡Eh! -Apuntó Juan Ignacio de forma burlona.
    
    Aquel comentario, tan ...
    ... espontáneo como atrevido, la hizo reír brevemente y asentir con empatía en señal de entendimiento. Risa que se vio alterada hasta su interrupción, al ser consciente de cómo, sin previo aviso, se había lanzado ya a acariciar su vientre, empleando para ello sus dos inabarcables manos.
    
    Lo palpaba sin respetar un orden determinado, pero manteniendo cierta armonía en sus movimientos. De vez en cuando le rozaba la pelvis, dejando que la yema de alguno de sus dedos se deslizase unos milímetros por debajo de su ”culote”, para huir enseguida de allí como haría un chavalín después de haber cometido una travesura.
    
    -Lara, para ser tan delgada, tienes unas caderas preciosas, muy marcaditas. -Dijo Juan Ignacio mientras aprovechaba para adherirse a ellas con ambas manos.
    
    -Jaja. ¡Pues gracias! Es por genética, sobre todo, mi madre y mi hermana también tienen caderas anchas. -Le nació responder.
    
    -Pero tú las tienes muy bonitas, ¡eh! Muy voluminosas. Te aseguro que para lo delgada que eres, sorprenden. -Apuntó él.
    
    Algunos minutos después de empezar a ser manoseada por aquel hombre, fuese por eso, por los nervios o por la exposición directa al frío del salón al que su tripa estaba siendo sometida, comenzó a sentir algunos retortijones. Una especie de calambres que surgían en su bajo vientre, y que desde luego, no eran desconocidos para ella.
    
    Lara se revolvió un poco, al tiempo que se llevaba las manos a esa zona del abdomen. En cuanto lo hizo, Juan Ignacio le preguntó, empleando para ...
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