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La madre ya sospechaba hasta que le pilló...
Fecha: 01/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Zorro Blanco, Fuente: TodoRelatos
Antes de correrse Ezequiel se quitó el condón y lo arrojó al frente de la cama para frotarse con los glúteos de su madre. Luego se corrió y preocupado por limpiar su espalda y su sexo llenos de su semen, ¡olvidó por completo el condón! Alarmado pensó que lo habría dejado sobre la almohada y que tal vez había caído detrás de esta, sobre el cabecero. Se levantó de un brinco, dispuesto a ir al cuarto de su madre si esta no estaba y recuperar es prueba crucial para su ocultación. Así que a hurtadillas comenzó a andar por el pasillo desde su cuarto hasta el dormitorio de su madre… Por su parte, cuando Priscila salió del cuarto de Ezequiel se había dirigido a su dormitorio y llegando se había sentado a los pies de su cama. Pensando si no se estaría volviendo loca con todas aquella sospechas. —¡Te estás volviendo loca de remate! —se dijo de repente en voz alta. Y levantándose se encaminó al cabecero de la cama para estirar la sábana y la colcha y dejarla hecha, pues le encantaba tener su habitación ordenada. Así que cogió la almohada y estiró de la sábana, echando a continuación hacia atrás al colcha para alisar la misma cuando lo vio… Ezequiel se asomó al cuarto de su madre para ver si no estaba y podía entrar para buscar la prueba definitiva de lo ocurrido y al hacerlo, dentro le esperaba su madre que le había escuchado acercarse tras su descubrimiento. —¿Ezequiel? Pasa cariño —dijo su madre antes de que asomara la cabeza. Ezequiel se vio perdido, pensaba ...
... que ese tono de voz no era natural y efectivamente así era. Nada más entrar su madre estaba sentada por el lado donde ella solía dormir, pues era una cama de matrimonio de casi dos por dos metros y en su mano levantada había algo colgando de sus dedos… —¿Tú sabes cómo ha llegado esto aquí? —le dijo sin perder la calma. A Ezequiel le temblaron las piernas y no supo qué decir. —No sé —se limitó a balbucear. —Cariño, no me explico qué hace esto aquí… Y bueno… Parece que ha sido usado pues, ¡tiene restos dentro! ¿Lo ves? —dijo levantando el condón y mostrándolo cerca de su cara para sonrojo de su hijo. Ezequiel se dio la callada por respuesta, pero su madre siguió elucubrando… —Porque si tú no fuiste, ¿quién estuvo en mi cuarto anoche? —preguntó con lógica intención a ver qué decía su hijo. —No sé mamá… —dijo su hijo sintiendo como su voz no quería salir de su cuerpo. —¡Y además mi tanga olía a algo que me da vergüenza confesarte hijo! Vamos cariño ayúdame recordar —le dijo su madre con insistencia. —No sé de qué me hablas… —dijo Ezequiel en un vano intento por escurrir el bulto. Entonces su madre se enfadó y levantó la voz. —¡Venga Ezequiel! ¡Habla! —dijo visiblemente cabreada. Entonces su hijo balbuceó algo ininteligible… —¿Sí cariño? —dijo la madre sentada en su cama. Ezequiel se sentó a los pies de esta y aunque no quería hablar, su corazón necesitaba confesar su gran pecado. —Bueno mamá, anoche estabas muy borracha y tuve que ...