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Corriéndome en la hermosa carita de mi mejor amiga
Fecha: 02/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Oscar Lopez, Fuente: TodoRelatos
... verla. Sin soltar la verga de goma, comencé a masturbarme, gimiendo mientras hacía gozar el culo de Laura. Los ojos de Laura se abrían de par en par, arrechándose viéndome masturbarme pajearme, justo frente a ella. —¡Dios mío, Oscar! —, gemía, con su voz toda sensual. Sé que pronto se correría, se movía desesperadamente. Me masturbaba más rápido, ya respirando con dificultad mientras penetraba con fuerza el culo de Laura, ella gemía de impotencia, con los ojos en blanco. —¡Por favor, necesito correrme! —, suplicaba. —No, todavía no—, le djie con mi verga palpitando en mi mano. Estaba muy cerca, la tenía dura desde antes de meterle la verga de goma, pronto me correría, pero me contuve, dispuesto a hacerla suplicar. Gemía de frustración, y yo solo la sujetaba con fuerza, metiéndole bien duro la verga en su culo. Laura estaba hecha un desastre, gimiendo y gimiendo mientras necesitaba desesperadamente poder correrse. —¡Por favor, Oscar, por favor, déjame correrme! ¡Haré lo que sea! Yo también necesitaba correrme, así que le saqué la verga de goma. Laura soltó un gemido protestando. —¡Oscar! ¿Por qué...? —Daté la vuelta y empieza a dedearte— le ordené. Laura bien sumisa, se giró boca arriba y abrió las piernas. Se metió dos dedos en su cuca ya mojada, y empezó a masturbarse gimiendo bien arrecha. Yo me masturbaba, jalándome ...
... la verga bien rápido, demasiado arrecho con esa imagen de mi mejor amiga masturbándose para mí. —¡Eso es, Laura! ¡Corre! ¡Córrete para mí! —Le pedía. Laura seguía gimiendo, pero se masturbaba más calmada, porque sabía que la tenía autorizada de correse, estaba desesperada, pero solo seguía masturbándose. Sus dedos entraban y salían de su cuca bien raído y duro. Levantó la otra mano para frotársela bien duro. —¡Oh, mierda, oh, Dios, ¡me voy a correr! — gimió Laura, tensándose. De repente, su cuca se apretó con fuerza y derramó su delicioso líquido transparente por toda la cama y el suelo. Laura se convulsionó y gritó durante su intenso orgasmo, con los ojos en blanco. Le digo que yo también quiero correrme. Que me voy a correr justo encima de su cara. Me pongo debajo de su rostro, me masturbo a unos centímetros de su boca. Las primeras gotas de semen salpican su cara, empapando sus mejillas, su boca abierta. Llena su cara de semen. Digo que es una buena putita. Ella se ríe, lambe la verga, la succiona, tragando el poco semen que salió con el último chorro. Se vistió y recogió su bolso. —Son las 11, sorry. Debo irme. Mi novio debe estar enojado— me dijo. Se acercó y me dio un beso en la boca. Nunca pensé que me besaría, y menos en la boca, no sé si fue cosa del momento, o ideas mías. Pero creo que ese beso significaba algo. Talvez.