1. Nicolás, mi policía


    Fecha: 03/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Milenia, Fuente: CuentoRelatos

    ... comenzó a olerme, hundía su cara en mi cabello, luego en mi cuello, me rozaba con su nariz y con sus labios pero no me besaba, eso hizo que me pusiera algo ansiosa, deseaba que de una vez haga algo, dije: “yo…”, pero él me dijo “shhh no hables”, me tomo de los hombros y lentamente fue sacándome la ropa que caía al piso, cuando me quitó todo se retiró un poco para observarme, su vista me recorrió.
    
    Después encendió las velas, estábamos en penumbras, de esas velas salía un aroma exquisito, me dijo que me metiera en el hidromasaje que estaba vacío, me quede allí parada. El tomo los frasquitos, yo sentía curiosidad para que serían, me dijo que eran aceites y que con ellos iba a dibujar en mi cuerpo me puso de espaldas a él, y con el color azul comenzó a dibujarme en mi cola, yo sentía su mano cálida que resbalaba en mi piel, subía por la espalda, luego bajaba a mis nalgas, muchas veces sus dedos se hundían llegando cerca del ano.
    
    Toda la escena era espectacular, la música, las velas, el aroma, el aceite en mi cuerpo, sus manos, comencé a mojarme como nunca, estaba tan inundada que algunas gotitas sentía que bajaban por mis piernas, después que me hubo pasado aceite por cada rincón me hizo girar y quedar frente a él, sus ojos me miraban como si yo fuera un cuadro en el cual plasmar los sentimientos del artista que en ese momento era él.
    
    Comenzó nuevamente a dibujar, sus manos recorrían todo, mis senos, el cuello, los brazos, el vientre, las piernas, después de pintar todo ...
    ... mi cuerpo, se dirigió hacia mi vagina y comenzó a meter sus dedos entre mis piernas, se arrodilló frente a mí, y se acercó lo más que pudo y con sus labios y su lengua rozaba mi clítoris, lo estiraba y jugaba con él.
    
    Yo abrí un poco las piernas para facilitarle la tarea y para gozar al máximo, abrió el grifo del agua caliente y puso a funcionar el hidromasaje, el agua se fue tiñendo con los colores del aceite que tenía en mi cuerpo, puso dentro del agua sales aromáticas y espuma, todo era sensacional, se desnudó y siguió con sus besos y caricias, me puso de espaldas a él y con el jabón hizo mucha espuma y la deslizaba en mi cuerpo, me enjabonó el cabello y mientras lo hacía tironeaba de él.
    
    Yo sabía que eso tenía un significado, era como decirme que en ese momento él era dueño de la situación y porque no, era también el dueño de mi cuerpo, yo no tenía ninguna intención de protestar ya que en ese momento estaba abandonada a sus caricias y tanto mi mente como mi cuerpo estaba totalmente receptiva a recibir todo lo que él pueda darme.
    
    Detrás de mí y con su pene rozando mis nalgas seguía sin darle tregua a mi piel, todo era fantástico, metió su pene entre medio de mis piernas y yo comencé a mover mi cuerpo con la necesidad urgente de sentirlo dentro de mi vagina, me tomaba de la cintura, recorría sus manos en mi vientre en mis senos, el agua caía por ellos, luego se acostó en la bañera y me obligó a sentarme sobre él, su pene fue introduciéndose, hasta que lo tuve todo ...