1. 4 El Mapa del Deseo: Meses de Pasión en la Aldea


    Fecha: 03/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: sol, Fuente: TodoRelatos

    ... de orgullo: «Gracias, Tuka, tus historias me guían a mí. Me enseñaste a decir ‘pecarí’ en tu lengua». Kwe, un joven cazador, bromeó mientras afilaba una lanza: «Hermana, tu polla es grande, ¿me follas después de la lluvia?». Repuse, sirviendo más caldo: «Solo si me dejas lamer tu coño primero, cabrón, y trae un pecarí gordo para la cena». Las risas resonaron bajo el toldo de palmas, la lluvia golpeando como un tambor, nuestra camaradería un bálsamo para mi alma, que se sentía tejida al corazón de la aldea, mis días llenos de charlas y risas que borraban mi antigua insignificancia.
    
    Titán rió con deleite: «Luz, tu polla es un jaguar. Deja que Kwe la pruebe, y yo derramaré mi semen en su coño. Siente su amor, mi reina».
    
    Me había hecho un nombre como cartógrafa; mis mapas, enviados por radio a GeoExplora desde la cabaña, atraían ofertas de empresas rivales que resonaban como tambores lejanos, prometiendo oro y gloria en tierras lejanas. En una noche tranquila, bajo la luz parpadeante de una antorcha, revisaba mi libreta llena de bocetos detallados, charlando con Selva, que trenzaba fibras de palma para una cesta. «Selva, mira esto», dije, ajustando la radio que crujía con mensajes. «TerraMundo me ofrece 80,000 para un proyecto en Bolivia, quieren mis mapas para un parque nacional en el Madidi». Selva sonrió, su coño goteando mientras trabajaba, el achiote en sus labios brillando: «Luz, tú buena, mapas fuertes, pero quédate, eres nuestra». Suspiré, mi polla latiendo con ...
    ... ansiedad bajo las bragas, mi coño empapado: «Eso no es todo, Selva. MapVida me quiere en Perú por 75,000, para trazar el río Tambopata. Y ayer, EcoSurvey ofreció 82,000 para Colombia, en el Chiribiquete. Todos me quieren». Selva dejó la cesta, se acercó y besó mi coño, su lengua rugosa lamiendo mi clítoris con un cosquilleo eléctrico que me hizo gemir: «Tú mi sangre, Luz, no te vayas. Aquí follamos, reímos, vivimos». Gimiendo, respondí: «Selva, quiero tu coño siempre, pero la radio no para de crujir. ¿Y si te llevo conmigo? Podríamos mapear el mundo juntas, tú y yo, polla y coño conquistando selvas». Selva rió, sus dedos rozando mi polla, endureciéndola al instante: «Yo selva, no ciudad. Pero contigo, quién sabe, zorra». «Selva, mi amor, mi mapa, no te dejaré atrás», pensé, destilando duda. «Quiero llevarla, que su coño y mi polla conquisten el mundo, que su risa sea mi brújula».
    
    Titán gimió con anhelo: «Luz, tu polla late por Selva. Déjala chuparme otra vez, y llenaré su coño con mi semen. Llévala contigo, y conquistaremos selvas nuevas. ¡No me dejes sin su boca!».
    
    En el mercado de la aldea, intercambiando pescado fresco por guayabas y camu camu, charlé con Yara, una anciana tejedora, mientras cargábamos cestas bajo un cielo cargado de nubes: «Luz, tus mapas nos guían al pecarí, eres de la selva ahora». Sonreí, mi corazón hinchado, pero con un nudo en el estómago: «Yara, gracias, pero me llaman de fuera. Bolivia, Perú, Colombia, todos quieren mis mapas». Yara tocó mi mano, ...