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Mi esposa se suelta
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Hetero Autor: madurita50, Fuente: TodoRelatos
Como a menudo solíamos hacer los viernes, salimos a cenar con mi esposa Anna ,una buena cena ,vinito, chupito y algún gintonic, y a la salida del restaurante solíamos ir a una discoteca a bailar bachata, a ella le gustaba ,iba a clases y no perdía la ocasión de practicar, yo en cambio soy poco de baile ,aunque le acompañaba a la pista hasta que alguien me tomaba el relevo y yo podía irme a la barra y observar. Era una rutina que a mi ya me funcionaba, desconectaba de los problemas del trabajo y disfrutaba de la compañía de mi esposa, Ella solía ponerse una ropa mas sexi de lo que normalmente llevaba y a mi me encantaba ,podía lucirla ,pues a pesar de que nuestra vida sexual se había convertido en una rutina, a ella le gustaba cuidarse, iba al gimnasio, a bachata, peluquería, se maquillaba cuando salía, se compraba modelitos atrevidos… Yo en cambio hacia un tiempo mi trabajo me tenia totalmente absorbido y si bien la quería con locura empezaba a darme cuenta que cada vez le dedicaba menos tiempo y valoraba menos el cuidado que ella si tenía por tener siempre una apariencia impecable Nos casamos muy jóvenes, éramos novios “de toda la vida” y descubrimos juntos casi todo en la vida ,incluido el sexo, ninguno de los dos había tenido nada serio fuera de nuestra relación. En cuanto al sexo, al principio nos funciono bastante bien ,éramos muy activos y nos gustaba el sexo, acudíamos a playas nudistas y ella nunca tuvo ningún reparo en bañarse en top les. A mi me ...
... gustaba cuando veía como otros hombres la miraban, porque siempre ha tenido un cuerpazo ,tiene ahora 42 años , está espectacular y sabe sacar provecho de su físico, lo que hace que, aun conmigo a su lado, algunos hombres le miren con descaro. Ella por el contrario nunca a tenido al percepción de ser tan sexi ,se ve atractiva pero no en la medida que la ven los demás Después de la cena fuimos al local donde solíamos ir ,pedimos un gin-tonic y nos sentamos en la barra, había poco ambiente ,pero con el vino que habíamos tomado durante la cena, la conversación era muy agradable, reíamos por cualquier cosa y estábamos muy a gusto, pedimos otra bebida y continuamos a lo nuestro ,pero el local, a pesar de ser ya pasada la una ,continuaba estando medio vacío. Al lado nuestro se sentaron dos chicos y casi estaban mas pendientes de nuestras risas que de su propia, conversación, el que estaba mas cerca de mi esposa, se dirigió a nosotros con una sonrisa “que bien os lo pasáis, debéis ser los únicos porque el ambiente no da para tanto” Nosotros le comentamos que íbamos a menudo al local y que si ,que tenia razón había muy poca gente y de un tiempo a esta parte cada vez menos “Si ahora la gente va a Fridays,es nuevo y esta mucho mejor, hemos venido a tomar algo e iremos mas tarde, hay un ambientazo” Con mi esposa seguimos a lo nuestro,al cabo de poco tiempo nos saludaron y se marcharon, cuando se levantaron,me fije en el que nos habia hablado, era un gigantón, debía medir no ...