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La mudanza
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Dominacion, Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Me salió un curro esta en limpiar una casa después de una reforma aprovechaba las tardes para hacerse trabajo. La mujer que me contrató alrededor de los cincuenta o cincuenta y cinco sobre el metro setenta de altura caderas anchas buen culo y pechos generosos. El primer día que la vi me pareció muy agradable y por qué no decirlo me fijé en sus curvas un vestido por encima de la rodilla y un generoso escote bien maquillada peluquería una mujer de las que te hacen girarte al verla por la calle. Los dos primeros días estuve solo en la limpieza y al tercer día para mi sorpresa la mujer vino a hacer ciertas cosas. Para mí era complicarme mi tarea ya que me fijé que andaba tomando medidas para cortinas su vida en una escalera. Con disimulo y sigilosamente conseguí ver una buena porción de su abultado culo y como este se comía la tira del tanga que llevaba de color blanco. Por supuesto en ningún momento pensé que ella se fijase en mis paseos para verle los bajos. Marta__ puedes ayudarme a medir la altura. Me acerqué a la escalera y esta vez por la posición en la que estaba pude ver la parte delantera de sus bragas de refilón y ella sin duda supo que me miraba por un instante vio su braga. Era incómoda la situación ya que si levantaba la cabeza podía ver perfectamente todo lo que había debajo de aquella falda y a su vez mirando hacia el suelo era como no hacer nada. Marta_ a estas alturas ya sabrás el color de mis bragas no me digas que te gustan las ...
... maduritas. No le contesté titubeé y me quedé como un tomate de rojo sentía que el calor me recorría por todo el cuerpo pero sobre todo mi cara estaba de rojo berbellón. Continúe haciendo mi trabajo de limpieza pensando en las imágenes de sus muslos aquel triángulo de su tanguita ya que el culo engullendo la tira de este y tenía una empanada bastante visible que intentaba ocultar a cualquier precio. Se acercaba la hora de dejar de trabajar y primero se fue ella y luego aproveché para darme una ducha con agua tibia para intentar bajar mi excitación. Cuando termine salí completamente desnudo sin darme cuenta que Marta había regresado a coger el papel en donde había apuntado las medidas sorprendiéndome en aquel momento con mi picha en estado máximo de hinchazón. Yo_ lo siento pensé que usted se había ido y aproveché a refrescarme un poco. Marta_ ahora me tratas de usted tan mayor soy.,veo que mirar debajo de mi falda te ha puesto muy excitado. No le contesté me tapaba con ambas manos mis genitales y con la cabeza agachada evitaba cruzar su mirada. Unos días después de haber terminado la limpieza me dijo si quería seguir ayudándoles haciendo la mudanza cosa que respondía afirmativamente. Cajas de todo tipo de tamaños pesos fuimos moviendo y dejando primero en la entrada para luego poco a poco distribuirlas por habitaciones cocina etcétera. Yo me sentía bastante avergonzado por lo que había pasado días atrás y a la vez de alguna manera con grandes ...