-
Vacaciones en un hotel para adultos (7)
Fecha: 05/05/2026, Categorías: Intercambios Autor: Laucinom, Fuente: TodoRelatos
... penetrada por Fabián y Antón al mismo tiempo. ·A mí nunca me dejaste hacerlo por atrás, sin embargo, a él se lo entregaste en menos de una noche, sin siquiera conocerlo. Los ojos de Natasha comenzaron a llenarse de lágrimas, yo conocía bien esa cara, cuando intenta aguantar el llanto, pero tenía que continuar explicando lo que sentía, porque además me estaba ayudando a calmar mis celos de una manera mucho más rápida de lo que pensaba. Yo sé que no eres mi propiedad continué explicando, pero siempre imaginé que sería el primero en entrar por ahí. Sentí que ellos eran más especiales que yo, pero yo sé que no es así. “Pues no lo es”, dijo ella en un tono casi inaudible. Lo sé y te entiendo, yo estaba con dos mujeres también y no tengo ningún derecho a reclamarte nada. Es algo que aceptamos desde el momento que entramos a este hotel y prometo aceptar lo que decidas hacer desde ahora. ·Tampoco me dijiste que no querías que lo hiciera, no pensé que podrías llegar a sentirte así, pero no me gustó tu reacción posterior y no voy a permitir que me hagas sufrir o sentirme culpable. ·Lo…Lo siento. ·Déjame continuar, como lo veo tienes dos opciones, vamos a follar con quién queramos y disfrutar o nos vamos ahora mismo Natasha me miraba desafiante, era la primera vez que la escuchaba hablar de esa manera tan libre y decidida sobre el sexo. ·Te amo y no quiero perderte. ·Yo también te amo, pero estas son las consecuencias de creerte liberal, he disfrutado ...
... mucho todo esto y es solo por el morbo de compartir contigo y follar con otros. ·Lo sé, el problema no es ese, yo también lo disfruto, incluso verte disfrutar con otros. ·¿A qué te refieres entonces? ·Tengo miedo de que los celos se interpongan en nuestra relación y puedan dañarla. Sus ojos comenzaron a soltar sus lágrimas de manera incontenible, se acercó a mí y me abrazo muy fuerte en un silencio muy agradable. Te amo, no pensé que te sintieras así y no me di cuenta de lo que había hecho o provocado en ti, pero te prometo que no fue mi intención, me dejé llevar, pero no haré nada que haga que sientas celos de aquí en adelante. No te preocupes, creo que ya me siento mucho mejor, quizás es solo una etapa de esto y nos apresuramos demasiado en hacer algo tan extremo. ·Solo quiero que entiendas que tú eres mi hombre y seré tuya siempre, como espero que tu seas mío para siempre. ·Claro que sí, no quiero perderte por algo como esto. Estuvimos un tiempo mirándonos fijamente, sin decir nada, luego nos besamos tiernamente, no había celos ni reproches, me sentía renovado, con una calma interior que solo reflejaba el alivio de eliminar dudas absurdas que normalmente matan una relación. Comenzamos a conversar de manera más calmada, pero enfocándonos en hablar de lo que realmente nos molestaba. Esta vez, la conversación no fue para revivir viejas heridas, sino para sanarlas. Nos concentramos en esas pequeñas inseguridades, en la posibilidad de los celos, en los ...