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La maestra nueva
Fecha: 06/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Donaldo39, Fuente: CuentoRelatos
... justo en la orilla, nada se interponía entre ella y mi verga, cuando la penetré soltó un grito ahogado de placer, empecé a bombearla, creo que no pasaron 5 o 6 metidas cuando empezó a temblar y a decirme que se corría. – Me vengo, me vengo, ay me estoy viniendo. – decía calladamente entre palabras y gemidos Seguí penetrándola ,extasiado por escucharle gemir y tener un orgasmo, otras pocas metidas de verga y se vino de nuevo, estaba disfrutando con los brazos extendidos en lo ancho de la mesa, viniéndose mientras yo le pellizcaba sus pezones, cuando dejó de venirse, me dijo que se quería poner de perrito, subió una rodilla a una silla y se recostó sobre la mesa, su hermoso trasero se veía redondeo y firme, la empecé a penetrar así de perrito y no aguante mucho, saqué mi verga antes de venirme y le bañe las nalgas en un rico orgasmo. Cuando el semen empezó a correrle entre sus nalgas y llegó a su culito, con mi dedo gordo empecé a acariciarlo, eso la excito mucho y mientras seguí acariciándolo, le empecé a mamar su panochita así de perrito hasta que se vino de nuevo, a mí se me puso tieso de nuevo y le dije que se montara, me senté en la silla y se montó, sus pechos me quedaba casi en la cara y empezó a matarse solita, nos besábamos y así estuvo montándome hasta que terminamos los dos, esta vez me vine dentro de ella, cuando le avise que me iba a venir no hizo nada por salirse, al contrario me empezó a besar y me agarró las manos como para evitar que me saliera, ...
... explotamos en una deliciosa venida. Después de tremendos palos, nos despedimos y me fui a mi casa, al otro día, ya más tarde poco antes de mediodía llegaron ella y su esposo a mi casa, con cables para pasarle corriente, ya una vez que encendieron el carro le dije a mi compañero que si quería una cerveza, aceptó encantado, le dije que pasaran, mi esposa había salido a hacer compras y antes de entrar a mi casa, me dijo el novio de caro que iría a comprar un clamato, la tienda estaba cerca de la casa, se regresó al carro y le di el pase a Carolina, antes de entrar le dije que estaba sólo, se puso roja y se sonrió, en cuanto cruzamos la puerta, allí mismo la agarré de la cintura y la empecé a besar y a restregarle mi verga en su panochita por arriba del pantalón, había un sillón pegado a la ventana que daba al patio, elle se desabrochó su pantalón y se pudo de rodillas en el sillón, de perrito, yo me bajó el pantalón y le puse mi verga en su vagina que estaba calientita y mojadita, se la metí de una. – Ay carito, como me encantas. Le dije cuando empezaba a bombearla – ¿Te gusto? Me preguntó entre gemidos – Si, me encantas, no sabes cuantas veces me imagine hacerte el amor Al escuchar esto empezó a gemir desesperadamente y se empezó a venir, casi al mismo tiempo la bañé con un chorro de leche dentro de su vagina, cuando acabamos, nos subimos nuestros pantalones, me pidió entrar al baño y cuando estaba dentro del baño me salí al patio y en eso iba llegando su novio. ¡Nos ...