1. Julio, el del Uber


    Fecha: 07/05/2026, Categorías: Gays Autor: elqueteamamucho, Fuente: CuentoRelatos

    ... ganaba en donde yo estaba laborando y qué se necesitaba (de algo teníamos que hablar). Entonces nos entretuvimos ahí un tiempo y después me dijo que con gusto podría ir por mí a mi regreso, sólo tenía que avisarle día y hora.
    
    Esa noche después de unos tragos con colegas del trabajo en aquella ciudad, me dio curiosidad preguntarle que si cuánto cobraba él por el servicio del miércoles (día en el que yo regresaba). No sé si se confundió, pero me dijo que, si de qué servicio hablaba, y le dije: ¿cuál otro puede ser?, a lo que me contestó: es que hay varios. Y como gorda en tobogán me atreví a preguntarle que me mandara la lista de los que ofrecía.
    
    Me dijo que por mí podría hacer una excepción de uno completo y además irme a buscar al aeropuerto. Yo no entendía bien, pero porque no pensé que me estuviera insinuando nada. Le dije que quería el completo y que me diera la tarifa. Me dijo que el precio era a convenir pero que me garantizaba la satisfacción del mismo. Más tarde le escribí nuevamente y me mandó una foto de él con sus amigos en el campo donde habían jugado esa tarde, y pude ver que estaba tomando, además de que en aquella foto aparecían sus amigos deportistas. “presenta”, le dije. ¿Cuál te gusta?, me respondió. Le señalé uno y me dijo, ¿y yo no?; tú tienes novia, le dije. Ese no es problema, yo sé dividir trabajo de mi vida privada, me contestó. Ahí terminó esa noche, yo no quise entrar en detalles porque además me vería con un chico esa noche.
    
    Al llegar a la ...
    ... ciudad de regreso a casa, me abordó y me dijo, ¿listo? Yo le seguí el juego, porque pensé que sólo bromeaba. Llegamos a casa y me pidió usar el baño. Noté que se había quitado el bóxer porque entonces se le marcaba un paquete dentro del pants negro que llevaba y me dijo… ¿Aquí?, yo atónito le dije, donde quieras. Se acercó, me puso la mano en su pants y sentí un pene rico, medio erecto; todavía podía sentirse que no estaba tan excitado. Le bajé el pantalón y comencé a chupársela, sin temor ni pena. Me dijo que así le gustaba y que lo hiciera más lento; recalcó que le daba pena si sabía aún a pipi, pero fue lo que menos me importó. Párate, me dijo. ¿Sí lo quieres completo o sólo me sacas la leche?, yo respondí que como él quisiera. El que paga manda, me respondió.
    
    Subimos a mi cuarto, corrí a lavarme los dientes y la cara y cuando salí, él estaba acostado desnudo en mi cama y había encendido la televisión. Sentí un escalofríos recorrer mi cuerpo, era como si el tipo se hubiese adueñado de mí y con toda la confianza de hacer y deshacer dentro de mi casa. No voy a negar que me puse muy nervioso, pero a la vez muy caliente. Seguí chupándosela, me pidió poner una porno hetero en la televisión y se la seguí chupando. Cuando él estuvo listo, me pidió un condón y se untó lubricante; yo con mucha vergüenza y calentura le pedí que me pusiera también para aguantar. ¿Su verga? blanca, con prepucio escaso, levemente cubierta, bajaba todo y descubría la cabeza con facilidad. Se había ...