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Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos
... bestial con enormes sacudidas como estertores que sacudían todo mi cuerpo a la vez que Yoel acompasaba cada espasmo con una introducción hasta el fondo de su puño en mi coño. - Así ramera, así. Toma, córrete. Córrete bien rico. Córrete más. Mira como noto la mano dentro de ti, mmm, estoy muy dentro de ti, perra. Aquel debió de ser el orgasmo más fuerte y más intenso de toda mi vida. Una barbaridad, pensé que no iba a poder soportarlo. Yoel dejó de apretarme la tripa con la mano derecha y empezó la maniobra de sacar completamente el puño de mi coño. Yo me dejé caer completamente exhausta, pero mantenía mi mano izquierda en mi clítoris jugueteando con él rebañando los últimos restos de orgasmo que se habían quedado en él para aliviar la sensación de dolor general que tenía en toda mi jodida vagina. Yoel se tumbó a mi lado y me ayudó a darme la vuelta y ponerme boca arriba. Se apoyó sobre el codo y se inclinó sobre mí mirándome a los ojos con una sonrisa. - ¿Te habían hecho esto alguna vez, Isabel?. Es mi especialidad, ¿lo sabías? ¡Hay varias mujeres de Europa que vienen a Cuba dos veces al año solo para que se lo haga! - Madre mía, en mi puñetera vida había hecho algo parecido, y pensaba que no podría hacer esto nunca. No sé cómo lo has conseguido. La verdad, Yoel, me has roto el coño para toda la vida me parece, pero qué placer, por Dios, nunca había tenido un orgasmo así de bestia. Mientras hablaba, le mire con una sonrisa de agradecimiento en el rostro y le ...
... mandé un besito. Luego le miré la polla y vi que seguía bastante empalmada aunque no tanto como cuando me estaba haciendo el fisting. - Y tú, ¿no quieres correrte? Follar ahora mismo no puedo hasta que no pase un rato pero si quieres te puedo chupar la polla. ¿Qué me dices?, ¿te la mamo?. - Gracias Isabel, pero no. No puedo. No me dejan correrme ni que me chupen la verga. - ¿Y eso?. ¿Quién no te deja? Estamos solos y no se va a enterar nadie y a mí me apetece mamártela. - Es por Ernesto. Ernesto no me deja. - ¿Cómo que Ernesto? No entiendo. ¿Por qué no va a dejar él que te corras?. ¿A él que le importa? - En breve lo entenderás. No te preocupes. Y puso una cara misteriosa, para después sonreírme y darme un par de tiernos besos en los labios y a continuación volvió a meterme la lengua en mi boca con lujuria. Él debía estar más que cachondo y se había quedado con toda la leche dentro, así que imaginé que estaría deseoso de volver a iniciar otras fases del masaje. El continuó besándome y metiéndome la lengua en la boca mientras que con la mano empezaba a acariciar mis tetas con ansia. Las estrujaba, me agarraba los pezones y los estiraba hacia arriba y yo notaba como la polla se le volvía a poner otra vez durísima. De pronto dejó de besarme en los labios y bajó con su boca hacia mis pechos y empezó un recital de succiones de pezón, mordisqueo, lamidas de las aureolas, las metía en la boca y notaba como la lengua jugaba con ellas dentro, pasaba de una a otra ...