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Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos
... erecta. Inmediatamente me agarró del pelo y tiró de él hacia abajo haciendo que mi cara mirase hacia arriba. Me agarró del cuello con la otra mano y acercó su cara hasta centímetros de la mía y masculló entre dientes: “Será mejor que te estés calladita y quietecita, hermana, si no quieres salir malherida de aquí. A la próxima te atamos y va a ser mucho menos divertido para ti, ¿me estas entendiendo?”. Mientras me decía todo esto, yo notaba su recio miembro doblemente endurecido contra mis pechos, y sintiéndome realmente como una puta sus palabras empezaron a desvanecerse en mi cabeza para dejar paso a sentir aquella barra de carne caliente entre mis tetas. Lentamente, casi imperceptiblemente, sin dejar de mirarle directamente a los ojos, empecé a subir y bajar mi torso un par de centímetros arriba y abajo para masturbar aquella verga empotrada en mi seno. A Ernesto se le empezó a poner una sonrisa en la cara y explotó en una gran risotada: “Jajaja, mírala, Yoel, mírala que puta es, jajajajaja, como me restriega la polla con las tetas, jajajaja”. Ante mi violenta reacción Yoel había corrido hasta su maletín de masajista y ahora estaba al lado de su padre con un rulo de cinta americana en la mano. -¿La atamos, padre? -No, Yoel, creo que no va a hacer falta. ¿Me equivoco, princesa? “No, por favor, eso no, por lo que más quiera. No voy a dar problemas. Lo juro”, dije, casi llorando y terriblemente asustada. “Muy bien, Isabel, muy bien. Buena chica.” Dijo ...
... Ernesto dándome 2 sopapos cariñosos en la mejilla. Yoel, echó de mala gana el rulo de cinta sobre la cama y se acercó hasta mí, agachando su cabeza hasta la mía. Se notaba que él hubiera deseado un rato de diversión maniatándome y tapándome la boca con la cinta. “Por ahora te has librado, zorrita, agradéceselo a mi padre. A partir de ahora te dirigirás a él como Don Ernesto, ¿lo has entendido?”. Moví la cabeza de arriba abajo afirmativamente y me volví a mirar al padre “Si, gracias por no atarme, Don Ernesto.” La polla de ese hombre había crecido todavía un poco más si cabe y el capullo chocaba ya contra mi nuez. Era todo un ejemplar. Y estaba tan cerca de mí y se sentía tan poderosa que me di cuenta de que mi vagina comenzaba a destilar jugo de nuevo ansiosa por sentir aquel falo en mi interior. Me empujé por los lados ambas tetas con las manos y rodee todo lo que pude la polla con ellas. Al rato aceleré e intensifique la paja cubana que le estaba haciendo con las tetas y por crear algo de mejor ambiente pregunté: “Don Ernesto, ¿por qué no le permite a su hijo que se la chupen?”. -Porque soy un hombre extremadamente pulcro, bonita. Cuando comparto una hembra con alguien, no me gusta que mi polla esté donde ha estado la polla de otro hombre antes, ni aunque sea mi hijo. El culo me da igual, porque yo no follo culos, pero boca y chumino son para mi uso exclusivo hasta que esté satisfecho, ¿lo entiendes ahora?. -Si, Don Ernesto, lo entiendo. -Yoel, prepárate, ...