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Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos
... Empezaron a descontrolar el ritmo, yendo ya cada uno a buscar su propia eyaculación. Don Ernesto me penetraba a su aire como un loco y del esfuerzo redoblado que estaba haciendo noté que empezaba a flaquear sujetando mi peso. Y Yoel se concentraba en culearme a un ritmo más pausado pero muy intenso, sacándola muy poco. Se quedaba dentro de mi culo y empujaba cuando ya parecía que no era posible entrar más adentro de mi ano. Yo notaba sus pelotas en mi trasero. Y supe que me iban a inundar de leche en unos pocos segundos. De repente, Yoel, bajó una mano hasta mi clítoris y volvió a pajearme, esta vez con brusquedad y mucha rapidez, acuciado por su inminente orgasmo. Dio tres embestidas brutales a mi culo y se quedó dentro, mientras yo notaba los espasmos de su polla al expulsar la leche caliente. Yoel se corría casi en silencio, con pocos aspavientos. Sin dejar de abrazarme por detrás, puso su cara en mi espalda y me pajeo todavía más intensamente durante su corrida. Con la intensidad de la masturbación de mi clítoris, sintiendo la polla del hijo todavía dura en mi culo y con el padre berreando como un gorrino, metiéndome y sacándome la polla como un loco a punto de correrse, ya no pude más e inmediatamente volví a sentir el orgasmo de nuevo. -Uuuuaaaahhhh, joder, me corro, me corro otra vez. En ese momento, vi como el hombre gordo ponía los ojos en blanco, me agarraba de las caderas, se tensaba completamente y me empezó a dar embestidas muy brutas con sus caderas ...
... al ritmo que su polla expulsaba los chorros de esperma en mi útero. Me coorro, puta, me coorro, ostiiiaaaaa, mmm, joderrr, que riiico, pinga! Tras las 3 corridas, dejaron de moverse y nos quedamos los 3 inmóviles y abrazados en la misma postura del sándwich. Solo se oían las respiraciones agitadas de los tres. Yoel había sacado su polla de mi ano en cuanto el padre había iniciado las últimas embestidas, y yo ahora notaba resbalar el semen caliente por mi esfínter y empezaba a salir goteando de mi culo hasta el suelo. El padre, sin embargo, la tenía metida dentro de la vagina, pero notaba yo como empezaba a aflojarse y quedarse como una morcilla, todavía grande, pero ya sin rigidez. Me la sacó finalmente y me bajó, depositándome de nuevo en el suelo. Mis piernas no me sujetaban y me dolían las ingles de la postura mantenida durante tanto tiempo. A duras penas di los 2 pasos hasta la cama y me tumbé, haciéndome un ovillo de nuevo y poniendo mis manos en mi entrepierna en un acto instintivo de proteger mi sexo. Al poco rato, note como mi mano se empezaba a mojar con el semen que poco a poco iba saliendo de mi vagina. Sin que me vieran, me metí 2 dedos y rebañé todo el semen de Don Ernesto que encontré sacándolo de mi vagina y con la otra mano me metí otros dos dedos en el ano para ayudar a salir toda la esperma de Yoel que aún estaba dentro. Luego tiré de la sábana y me limpié toda la zona y los dedos pringosos. Mientras tanto Yoel se había tumbado también en la ...