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Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos
... Apreté mis esfínteres para sentir al máximo las oleadas de semen que me anegaban simultáneamente el recto y la vagina. Yo misma empecé a tener convulsiones en la vagina en un orgasmo inacabable que se prolongaba increíblemente mientras los 2 machos seguían dentro de mí. Gemía como una loca, y al abrir la boca, la lefa restante salía y resbalaba hasta mis tetas, y allí Yoel, que seguía a mi lado, la recogía con sus dedos y los metía en mi boca embadurnados de semen. Yo sacaba la lengua y me relamía los labios, recogiendo todos los restos para tragármelos. “Que cerda eres, como me ha puesto eso de cachondo. Deja que te haga una foto”. Y Yoel volvió a coger la cámara y me fotografió mientras recogía el semen con mis labios mientras ponía una sonrisa lasciva. Eran ya más de las cuatro de la mañana. Los hombres se fueron incorporando perezosamente y buscando sus ropas, empezaron a ponérselas. Fueron saliendo de uno en uno, casi sin hablar, pensando ya en que al día siguiente deberían madrugar, e iban a tener muy pocas horas para descansar. Las conversaciones se oían ya lejanas.“Asere, ¿vas ahora a tu casa?” “No amigo, a mí no me da tiempo. Ya casi me quedo en el hotel a echar una cabezada. Entro a las 9”. “Ha estado bien, ¿eh?”. “Ya te digo, Don Ernesto siempre busca unas jebas de lujo, calidad de la buena”. “Yo siempre que hay españolas me apunto, me ponen mucho”. El último que se quedó, fué Yoel. Metió todo en su maletín, lo cerró y se acercó hasta mí que seguía tumbada ...
... boca abajo en la cama. Se sentó. “Isabel, te mando los videos y las fotos de tu amiga si quieres. Dime tu teléfono y te las envío.”. Como en un sueño y sin pensar mucho lo que hacía, le di mi número de teléfono. Él lo tecleó en su móvil. Me acarició la mejilla con el dorso de un dedo mientras me miraba con una mirada indiferente y se levantó. Dijo un lacónico: “Hasta pronto, te estaré esperando” y se marchó de la habitación. Yo no tenía fuerzas para nada. Seguí tumbada boca abajo, notando como el semen que habían echado en mis agujeros iba escurriendo poco a poco por el interior de mis muslos. Y me quedé dormida. Al rato, me despertó un sonido de llave girando en la cerradura y solo me dio tiempo a ver entrar a Tere hecha un desastre, sucia, descompuesta, tanto su ropa como ella misma. Iba a preguntarle si estaba bien pero se apartó extendiendo una mano hacia mí como diciendo, “No me mires, ni preguntes nada, por favor”. Y se dirigió directamente al baño. Cerró la puerta con el pestillo. Yo me volví a dormir inmediatamente. Me ha despertado el sonido de una ristra de WhatsApp entrando en mi móvil. Un montón de fotos y videos desde un contacto desconocido. Ni siquiera los he abierto. No me atrevo a verlos, y menos a compartirlos o comentarlos con Tere. Ella estaba a mi lado durmiendo. Yo me he levantado sin decir nada, me he dado una ducha eterna, limpiándome e higienizándome a conciencia. Luego la he despertado a ella. Apenas hemos cruzado unas palabras en todo el día, ...