-
Andoni, el amigo de mi padre me inició.
Fecha: 12/05/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos
... creyendo que me iba a salir todo por mi dolorido culito. Tranquilo marico que eso es solo sensación, ya verás como luego se pasa me decía cuando noto como su polla sigue entrando por mi cada vez más abierto culito y de repente noto sus enormes bolas pegadas a mi culito. Dios ya me la había metido toda, ya mi culito se había tragado aquella enorme macana, Dios me la había metido hasta los mismísimos cojones. Esperó otro ratito y poco a poco empezó a mover sus caderas, haciendo que su enorme polla empezara a deslizarse por mis tripas. Al principio me dolía algo, no tanto como cuando me había entrado el glande, pero aún me dolía. Poco a poco fue incrementando las culeadas que me empezaba a dar y cada vez me dolía menos, ya mi culito se había abierto a tope y cada vez estaba más dilatado, ya mis lloriqueos pasaron a ser gemidos y eso fue el aviso para que él empezara un mete y saca frenético. Así marico así, ves como te gusta, ya verás como a partir de ahora vas a ser tu el que quiera que se la meta, vas a querer que te coja todos los días, ya se ve que eres todo un viciosillo, te gusta la verga y naciste para ser follado, marico, me decía mientras me culeaba salvajemente. Yo que ahora deliraba de gusto, gemía y lloriqueaba con la cogida que me estaba dando, ¡ohhh! ¡ooohhh! ¡ooohhh! ¡ooohhh ohhh! Gimoteaba llorando del tremendo gustazo que me estaba dando, notaba como aquella enorme macana me abría cada vez más, como golpeaba mi interior haciéndome estremecer cada ...
... vez que me llegaba al fondo. La cogida que me estaba dando era salvaje, se escuchaban mis gimoteos, sus jadeos y las barbaridades que me decía y el golpeteo que daba su pelvis al chocar con mi culito, plas, plas plas plas plas, plas, plas plas plas plas, era como si estuvieran aplaudiéndonos. ¡Ay que gusto! ¡ay que gusto! ¡ay que gusto marico! Gritaba él una y otra vez mientras me daba por el culo haciéndome su hembrita. Ya verás como a partir de ahora tu culito va a querer que me lo coja todos los días, ya te lo he desvirgado bien desvirgado, ya tu culito se abrió suficientemente y ahora no va a querer otra polla más que la mía, ya verás como es verdad lo que te digo marico, me decía una y otra vez mientras me daba por el culo. Yo ya sudaba por todas partes, mis piernas no las sentía, cuando noto como sus arremetidas aumentan de velocidad, como su polla se hincha aun más y como empieza a gritar que se corre. ¡Ay marico! Me corro, me corro, ¡ay que gusto! ¡ay que gusto! Grita una y otra vez tirando fuertemente por mis caderas hacia él, como su polla se clava en lo más profundo de mis entrañas y empieza a soltar largos trallazos de semen que van preñando mi hasta ese día virgen culito. Así que acabó de eyacular dentro de mí, sin sacarme la polla del culo, empezó a acariciarme la espalda, apoyó su cabeza en ella y mientras me la besaba, con sus manos empezó a pellizcarme los duros e hinchados pezones haciéndome gemir de gusto justo a la vez que mi polla empezó a soltar ...