1. Jalándosela a Bernie y recordando mis puterías


    Fecha: 13/05/2026, Categorías: Masturbación Autor: AnaOG1984, Fuente: CuentoRelatos

    ... Que lo provocabas con esos escotes y agachándote más de lo necesario, empinándote antojándole el culo. Que movías mucho las nalgas al caminar. Que se te veía en la cara que eras adicta a la polla y a la leche.
    
    -Me encanta jalártela y que se te ponga así de tiesa.
    
    -Nada más de acordarme cómo te manoseó en el coche, cómo te devoró las tetazas, cómo te dedeó, cómo lo montaste; se te veía un culo delicioso mientras montabas su polla, Ana.
    
    -Te calienta mucho eso, ¿verdad? Eres un perverso, Bernie. ¿De qué más de acuerdas, mi amor?
    
    -Recuerdo cómo le decías lo rica que estaba su verga, que te tenía chorreando el coño, que hasta el culo te escurrían tus jugos, zorra –empecé a mamársela-me puso muy cachondo ver cómo te ensartabas su polla, Ana.
    
    -Mmmm… mmm…
    
    -Mueve el culo para acá para poder dedearte, zorra –jaló mi cadera hacia él-. Acabaste varias veces y lo dejaste correrse adentro, guarra. Te encantas los mecos, Ana, o no, ¿puta?
    
    -Mmm… sí… me encanta la lechita, amor…
    
    -Me acuerdo que llegando a casa te follaron los dos, guarra. ¿Te acuerdas lo rico que te cogió Pedro (un vecino nuestro)? Se acabó la fiesta, se quedó hasta el último porque te dejaste manosear toda la noche; hice como si me fuera a dormir y te folló en la sala, putita; gemías como guarra, Ana; ¿te acuerdas?
    
    -Mmm… ay, sí… me folló delicioso y luego me cogiste bien rico, Bernie (sacó un dildo que tenía y me bombeó la panochita) ¡ay, qué rico!
    
    -Eres una puta exquisita, Ana; me encanta que ...
    ... seas toda una zorra –me di la vuelta, acomodándome para seguir mamándosela y que siguiera metiendo el dildo, pero que ahora me viera las tetas- y qué rico la mamas; te encanta andar de guarra mamando vergas, verdad, ¿guarra?
    
    -Mmmm… sí, me encanta saborearlas…
    
    -Y andar de puta; te gusta que anden cogiendo, zorra.
    
    -Lo hago porque tú me dices, amor… mmm…
    
    -Jajaja… ni madres… lo haces por puta, Ana, lo haces porque necesitas que estén dando polla –yo estaba súper excitada, dejé de mamársela porque venía un orgasmo intenso; lo vi a la cara mientras me seguía bombeando con el dildo-mira esa cara de puta golosa que pones, zorrita.
    
    -Puta madre, me voy a venir bien rico, amor.
    
    -Joder, qué tetas tan más ricas tienes, putona –me vine delicioso, aún después de mi orgasmo no dejó de meterme el dildo-sí, córrete, córrete, guarra; pones una cara de golosa riquísima, Ana. Amo tus puterías.
    
    -Amo ser una puta cogelona… mmm… -volví a mamársela para que se viniera en mi boquita.
    
    -Quiero verte coger con alguien otra vez, zorra. Quiero ver cómo te manosean y te follan como la zorra que eres, Ana.
    
    -Mmmm… ¿quién quieres me folle, amor?
    
    -Hugo, el de tu oficina; se nota que se le antoja mucho follarte; te come las tetas y el culo con la mirada o Salo o Isaac -mis jefes- quiero ver cómo te emputecen… dime algo, ¿ya te follan, zorra? ¿Ya te tragas sus mecos, puta?
    
    -Mmm… -negué con la cabeza, pero ya cogía con mis jefes.
    
    -¿Eres una puta, Ana –estaba a punto de correrse- ...