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Los hijos de mami (1): La mejor madre del mundo (parte 1)
Fecha: 14/05/2026, Categorías: Incesto Autor: josechad, Fuente: CuentoRelatos
... habitación ¡descansa, querida!” Tras darle a Valen el beso de las buenas noches (el cual fue en la boca y fue muy ensalivado) abandono el cuarto de su hija, dejando a esta con la cara cubierta de sus jugos vaginales, el coño estirado, las nalgas rojas, y tan casada que no fue capaz de decir de una sola palabra. Un par de días después, Dayana salió a correr una tarde por el parque y, tras una dura sección de entrenamiento, regreso a su casa. Al ingresar a su hogar, la milf vio a todos los integrantes de su familia en la sala, cada quien haciendo lo suyo: Nacho estaba viendo la televisión, Valen estaba escuchando música por sus auriculares, y Ale estaba estudiando en la mesa de la sala. “¡Buenas, familia!” exclamo la mujer “¡ya regresé!” “¡Hola, mama!” exclamo contento Ale “¿Cómo te fue?” “Genial como siempre. Adoro ejercitarme, no solo porque le hace bien a mi cuerpo, sino porque me gusta atraer todas las miradas ¡me recuerda a mi época dorada en el cine para adultos!” “¿Y cómo no vas a atraer todas las miradas con ese conjunto? ¡Pareces ramera!” exclamo la hija, molesta “¡Papa, dile algo!” “Ella puede vestir como quiera y, aun así, los hombres están en la obligación de respetarla” dice Nacho “¡me sorprende ese pensamiento tan retrograda viniendo de ti, hija! Te falta tener una mentalidad más flexible” “Hablando de flexibilidad, olvide hacer mis estiramientos” dice Dayana “¡los hare aquí!” Dayana se puso a estirar de espaldas a la mesa de la sala, ...
... por lo que termino dándole a su hijo una visión perfecta su inmenso culo. La ropa que la ex actriz porno usaba para entrenar era súper ajustada y reveladora, al punto de que parecía más un bikini diminuto que un conjunto deportivo y, para el colmo, la milf se encontraba bañada en su propio sudor. Por lo tanto, era completamente normal que Ale se haya quedado embobado por algunos momentos, viendo aquel gigantesco par de nalgas que a duras penas podían ser retenidas por aquella diminuta tanga, y por las cuales fluían gotas de sudor. “¿Disfrutando la vista, hijo?” pregunto Nacho, quien se percató de la situación “¡No… papa… no es lo que piensas…!” exclamo nervioso Ale “¡Vaya, parece que tenemos un pequeño pervertido aquí!” exclamo Dayana, con una lujuriosa sonrisa, mientras se acercaba a su hijo menor. “Perdóname… mamá…” “¿Sabes? Me acabo de dar cuenta de que la razón por la cual estoy tan sudorosa es porque olvidé mi toalla, pero por suerte, encontré otra cosa para secarme” dijo la milf, quien agarro con fuerza a su hijo de los pelos, y presiono la cara de este contra su culo. Dayana atrapo la cara de su hijo entre sus enormes y sudorosas nalgas, y luego las agito con fuerza, haciendo que la cabeza de Ale revotara de una nalga a la otra como si fuese una pelotita de ping pong. “¡Qué asco!” exclamo Valen “¡están salpicando sudor por toda la mesa!” “¡Es cierto! Mejor voy a terminar de secarme en el baño” dice Dayana, quien agarra a su hijo de la mano y se lo ...