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UN REENCUENTRO INESPERADO
Fecha: 14/05/2026, Categorías: Gays Autor: MadreJack, Fuente: SexoSinTabues30
Mi nombre es Mercury, soy de México, tengo 25 años, soy bisexual, mido 1.72, no tengo el cuerpo más atlético del mundo, pero tampoco soy obeso, digamos que es promedio, descubrí mi orientación sexual a los 13 años, pero cuando era más pequeño me autopercibía como alguien gay por simple desconocimiento. Desde que tengo memoria (4/5 años) ya era un niño al cual le gastaba besar y tocar tanto a mis compañeros como compañeras de la escuela ya que pensaba que era lo normal, además de que, con el paso del tiempo, se hizo común que algunos familiares (sobre todo mis primos y mi hermano) comenzaran a provocarme para hacerles sexo oral o dejarme que me pasaran sus vergas entre mis nalgas hasta que se venían, así que queda claro que siempre he sido alguien sexualmente activo, pues esta historia es de justamente de esa época. Cuando tenía 11 años, me tuve que ir a vivir de Ciudad de México a Querétaro con mis padres y mi hermano mayor (que tenía 16 y era con quien más tenía mis jugueteos sexuales) ya que la ciudad cada vez se estaba volviendo más insegura (no importa cuando leas esto) e iba a nacer mi hermano menor, así que comencé a estudiar en una escuela privada con un programa educativo gringo por lo que tenían unas instalaciones gigantescas con una alberca, canchas, jardín botánico, de todo, pero lo más gracioso fue que, mientras mi padre discutía cosas con los directivos del colegio, el recorrido donde conocí todo lo que les acabo de comentar me lo dieron algunos de los ...
... alumnos que iban a estar en mí mismo grado escolar, todos fueron sumamente amables y me sentí muy apapachado (así decimos en Mexico cuando nos sentimos bienvenidos por las personas), pero había un niño que me llamó mucho la atención ya que no me hablaba mucho y, cuando lo hacía, miraba al suelo apenado. Los chicos me lo presentaron como Alexander, quien era el chico número 1 de clase, tenía 10 años, mediría 1.55, se le veía gordito con su uniforme holgado, además, era penoso al principio pero nunca fue grosero, incluso hizo un par de chistes mientras estaba conmigo, pero había algo que me intrigaba de él y al mismo tiempo hacía que me diera muchísima confianza, su sonrisa con algunos grandes dientes aperlados, dejando ver que una estaban mudando, unos labios rosas y delgados que formaban un arco hermoso y unos bellos ojos color miel, sentía algo raro en mi estomago cada que sentía su mirada sobre mí. Con el pasar del recorrido algunos de los chicos iban siendo llamados para regresar a clase, solo quedamos Alex, un chico llamado Mateo y yo, de un momento a otro Mateo fue al sanitario y me dejó solo con Alex por lo que hubo un silencio incomodo de un par de minutos, hasta que, sin esperarlo, vi como aquel chico sacaba de su bolsillo del uniforme una consola de Nintendo DS, me quede un poco impactado ya que en la escuela anterior en la que estaba (una escuela militarizada) estaba ABOLUTAMENTE prohibido llevar objetos ajenos a este y, todos aquellos que eran descubiertos eran ...