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Fatty, Patty y Katty IX
Fecha: 15/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
Fatty, Patty y Katty IX Capítulo IX ……………………… -Tienes un gran problema Jesús, creo que la mozuela esta coladita por ti, ten cuidado porque es realmente familia tuya, un pariente muy, pero que muy cercano. -Gracias Patricio, hablamos. Dirigiéndose al coche Jesús iba pensando en las últimas palabras de Patricio y se dijo a sí mismo, “si supieses que me he follado a mi hermana y a mi madre, te darías cuenta que follarme a una sobrina sería un problema menor” Miro su móvil y vio que tenía varios mensajes de WhatsApp de sus tres sobrinas preguntándole donde se habían metido él y Alma, y esta le comento que a ella sus primas también la habían mandado mensajes y la habían llamado, explicándole a Jesús: -Les he dicho que hemos venido al pueblo a por mí moto, que en un rato estaremos allí montando los armarios. -Pues a mí me gustaría ir a ver a Alicia, - dijo Jesús – quiero hablar con ella y explicarle que sé que es mi hermana. -Pero si le hemos prometido a Patricio que seriamos tumbas, - le dijo mirándole con enojo Alma – Pues vaya palabra que tienes. -No, no voy a decirle como me he enterado, voy a contar una enorme mentira para sacar una gran verdad. – dijo Jesús ante la mirada de incredulidad de la muchacha – Le voy a decir que mi padre me dejo una carta explicándome todo el entramado que acaba de contarnos Patricio. Anda guíame a su casa. -Vale, vamos a ir, pero como le justificas que yo vaya contigo, y en la casa está también Ana María. – no ...
... acababa de estar convencida Alma – Vamos a liar un “follaero” de cojones. -El follaero de cojones, como tú dices, lo lio en su día mi padre, no nosotros - dijo Jesús – vaya elemento que estaba hecho el conde Eustaquio. Y con Ana María también quiero hablar, a ver que nos cuenta. -Entonces tendremos que decirles a tus sobrinas, y a mis primas que vamos a tardar. - dijo reticente Alma que daba la impresión que no quería ser participe del “follaero” que estaban liando – Las vamos a preocupar. -No creo que tardemos mucho, - comento el joven mientras aparcaba en la entrada de la gran casa propiedad de Ana María – y no te preocupes que no te va a pasar nada, tu tío te protegerá siempre. -Ja, ja, ja, - dijo en tono burlón Alma a la vez que llamaba al timbre que había en la verja de la entrada – a ver si al final te tengo que proteger yo a ti. Unos segundos después se oyó el chasquido del mecanismo de apertura y Alma empujo la verja entrando con gran decisión seguida de su recién descubierto tío. Casi a la vez que ellos entraban, la puerta de la gran casa en la que moraban Ana María, su hija Alicia y sus nietas, se abrió y en ella apareció la propietaria que mirando extrañada a los recién llegados les pregunto: -¿Qué hacéis vosotros dos aquí a estas tempranas horas? -Hola abu, - dijo Alma dándole un cariñoso beso en la mejilla a su abuela adoptiva y entrando en la vivienda como si de su propia casa se tratase – el curilla arrepentido quiere hablar contigo y con la ...