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La familia Montenegro - El día de Sara
Fecha: 15/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Yopy, Fuente: TodoRelatos
... acariciándome suevamente con su dedo mi pubis. – Que suave lo tienes nena. – Gracias papa. Su dedo bajo por mi pubis. Despacio, con cuidado. Yo me deslicé sobre el asiento del coche un poco para que mi rajita quedase un poco más alta y abrí todo lo que pude las piernas. Entonces su mano llego primero a mi clítoris que él acaricio con maestría hasta que moje un poco. Luego siguió bajando y uno de sus dedos se colocó sobre la entrada de mi cueva. Despacio empujo su dedo hacia dentro sin detenerse hasta que llego al final. - ¡UmH! – parece que a mi cachorrita le gusta que le meta los dedos. Dijo el con una sonrisa socarrona. – si papa, me gusta mucho. El me masturbo con un dedo, luego con algo de dificultad por la postura metió otro dedo. Yo gemía cada vez más alto y de forma incontrolada. Apoyaba mi mano sobre el cristal de la ventanilla y subí mis piernas al salpicadero. - ¡Papa voy a correrme! El saco sus dedos de mis entrañas y froto su mano en mi vagina. Estaba muy húmeda. – así me gusta cariño, que me avises. – Lo se papa, sé que no quieres que me corra sí que me des permiso. Eso fue casi al llegar a la puerta del instituto. Él detuvo el coche mí me dio su mano empapada en mis fluidos. Yo se la cogí con ambas manos y me llevé sus dedos a la boca. Los lamí mirándome a los ojos. Luego la palma de su mano hasta dejarla completamente libre de mis fluidos. – Que tengas un buen día cariño y suerte con tu examen. – gracias, papá, me va a salir genial. Él se fue con el ...
... coche y yo recoloqué mi tanga y mi corta falda como pude. Me colgué la mochila a la espalda y entre en el instituto para chicas obedientes. Subí las escaleras del pórtico principal donde me estaban esperando tras las columnas Emma y Shirley. Mis compañeras de clase y mis amigas desde que entre al instituto. - ¡Hola, chicas! - ¡Hola! Dijeron ellas a la vez y las tres nos fundimos en un abrazo. Emma era la más estudiosa de las tres. Sus notas eran de notable para arriba siempre y a mis padres les encantaba que me juntase con ella. Era una buena influencia según decían. Muy dócil y obediente. Tenía una larga melena negra y lisa que le llegaba hasta la mitad de su espalda, con un flequillo recto. Era la más delgada de las tres y tenía un pecho pequeño, con la cadera estrecha y el culito en proporción. Sus muslos no llegaban a juntarse nunca. Shirley por el contrario era rebelde y la menos estudiosa de las tres, pero se esmeraba mucho y nosotras la ayudábamos a aprobar los exámenes con cincos raspados. Pero lo compensaba con un cuerpo mucho más voluptuoso que el nuestro, herencia de sus padres puertorriqueños. Cos sus grandes tetas que hacían que la blusa del uniforme llevara los botones tensos, a punto de estallar y que la falda del uniforme solo le llegase a medio cachete. Tenía el pelo castaño a lo afro y una cadera grande con muslos generosos. Pasamos allí unos minutos charloteando y hablando de las clases y los exámenes hasta que la campana del instituto sonó llamándonos a ...