-
Juan: mis nueve primeras veces 15 (FINAL)
Fecha: 17/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... intensa, haciendo que me sintiera muy incómodo. - Pues… pues sí, claro que me gustó - respondí, sintiendo cómo el corazón me palpitaba acelerado, pero sin terminarme de convencer de que aquello tomara el rumbo que parecía estar tomando. - ¿Estás seguro? No quiero que me mientas por hacerme sentir mejor, quiero que me digas la verdad. - Sí, claro que me gusto, se sintió muy bien, mejor de cómo se sintió con la mayoría de las otras mujeres con las que… bueno, ya me entiendes - un atisbo de sonrisa se dibujó en los labios de mi hermana. - ¿En serio lo crees así? - preguntó, yo asentí con la cabeza - ¿Y te gustó tanto como para que te dieran ganas de hacerlo de nuevo conmigo? - soltó al fin, haciendo que me quedara perplejo, que la mirara con los ojos muy abiertos, sin poder creer que esa chica tan linda me estuviera diciendo eso, que una mujer tan hermosa y con un cuerpo tan apetecible estuviera dispuesta a acostarse conmigo aún después de todo el desmadre que hice en la familia - mira, sé que esto no suena bien, que no deberíamos porque somos hermanos, pero en primer lugar, creo que ya brincamos ese charco y luego… bueno, es que Rubén fue muy hiriente conmigo, me dijo que no sabía coger, que no sentía anda al estar conmigo, que estaba demasiado abierta para él y… me hizo sentir insegura, como si fuera una tonta, así que necesito saber que puedo hacerlo bien, que puedo estar con un chico y complacerlo al hacer el amor, así que… - explicó, mirándome a los ojos, ...
... esperando una respuesta de mi parte, una que no llegaría de la forma como ella lo esperaba, que no sería entregada con palabras sino con la manera como la tomé de la nuca y luego la besé en los labios, sintiendo cómo ella me correspondía el beso, moviendo su lengua para que jugara con la mía, prensando mis labios entre los suyos, mordiendo a ratos mi labio inferior, dejando que nos besáramos por algunos minutos, permitiéndome que la tocara por encima de la pijama, que le apretara los senos y metiera mi mano entre sus piernas, que tocara sus labios sintiendo el tacto de su pantalón de franela, hasta que ella me detuvo, haciendo que me sobresaltara, que me pusiera nervioso cuando se puso de pie a un lado de mi cama, que por un breve instante pensara que todo se había terminado, hasta que mi hermana mayor tiró de las sábanas y las cobijas y luego se desnudó frente a mí, obsequiándome la hermosa postal de su cuerpo desnudo, de esas enormes y hermosas tetas que se erguían frente a mí con tanto orgullo. Desnudarme fue rápido y sencillo, algo que hice antes de que Meli regresara a la cama, en medio de esa euforia que me sobrepasaba por mucho al saber que haría de nuevo el amor con mi hermana, quien tiró de mis piernas para hacerme recostar, antes de que me obsequiara aquella mirada llena de decisión con la que me hizo saber que las cosas se pondrían muy interesantes entre los dos, con la que entendí que esa mujer estaba decidida a convencerse a sí misma de que tenía lo que hacía falta ...