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Era sueño ?
Fecha: 21/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Amosa, Fuente: TodoRelatos
... él lo sabía a la perfección. La piel se me estaba erizando y los pezones endureciéndose, y fue entonces cuando posó sus labios en mi cuello, hacia círculos con su lengua, alternándolo con pequeños mordiscos. Sin poder controlarlo, se me escaparon pequeños gemidos, que solo hicieron que él sonriera, y el coño empezó a mojarse. Bajo con sus besos y la lengua por mi cuello hasta llegar a sus pechos, a mis pequeños pezones rosáceos. Los estuvo admirando un rato, yo tenía la mirada fija en él, y con la mano que tenía libre, agarro uno de ellos y lo masajeo, a la vez que al otro le dedicó la atención de su boca. Lamia y succionaba mi pezonera como si quisiera sacar algo de él, incluso lo mordía, pero no me hacía daño, sino que se transformaba en oleadas de placer, que iban directas a mi coño, consiguiéndolo empapar a un más. Su mano también torturaba mi otro pezon, que lo atrapaba entre sus dedos, y lo apretaba a la vez que masajeaba mi teta en círculos. Lo pellizcaba cogiéndolo con el índice y el pulgar. Yo me arqueaba inconscientemente por el placer que me estaba produciendo, y en uno de ellos cambió la mano y su boca de pecho.Cuando se cansó de ellos, descendió un poco por mi tripa, y antes de llegar al sitio que más deseaba que llegara, se paró en seco. Eso hizo que abriera los ojos repentinamente y le mirara. Sacó una barra que tenía cuatro especies de muñequeras, ¿qué pensaba hacer exactamente con eso? Coló con un tobillo a uno de los lados de la barra y lo enganchó ...
... en ella, y lo mismo hizo con mi otro tobillo. Subió la barra, y enganchó mis muñecas al medio de la barra, donde estaba las dos muñequeras restantes. No me había fijado pero entre las manos, había una pequeña cadena colgante, que acababa en un pequeño gancho. Se acercó a mi cuello y me colocó un collar que enganchó a la cadena y estiró la barra, dejándome inmóvil, y completamente expuesta para él. Sonrió, pasó su nariz por mi coño, notaba su respiración, y eso no ayudaba, no paraba de mojarme. Empezaba a rozar la locura, notaba su aliento en mi clítoris lo que me pareció una eternidad, y posó sus labios y su lengua. La movía en círculos y con sus labios conseguía succionarlo. De vez en cuando, lo rozaba con sus dientes, haciendo que me transportara a un placer aún mayor. Movía su lengua por toda mi raja, intentaba retorcerme pero no podía, la barra aquella me lo impedía, y entonces metió dos dedos sin avisar, creí que no podría sentir más placer, pero cuando empezó a moverlos lentamente..., estaba en el mismo edén. Volvió a juguetear con su boca en mi clítoris y añadió un tercer dedo, creí que no podría soportar tanto placer, y cuando estaba llegando al orgasmo, mi cuerpo no paraba de temblar, mis músculos se contraían y él sabía perfectamente lo que llegaba. Entonces paró.P: ¿Vas a seguir haciéndote la dura? -Mientras movía sus dedos dentro de mí-.L: No... no me ha gustado, suéltame por favor. -Me costaba hablar, no quería que parara, pero no me podía entregar tan ...