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La Fotógrafa 8 – La Fiesta
Fecha: 22/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: jessmartin, Fuente: TodoRelatos
... logrando finalmente que ceje en mi resistencia dejando que coloque la punta del strap-on a la entrada de mi coño, pensando en cómo voy a hacerle pagar todo esto cuando la tenga atada en la habitación del rancho de Irene. “¡¡Síiii!!” gimo al sentir la polla de látex abriéndose paso en mi coño, sus formas rugosas ‘acariciando’ mi interior, provocándome intensas oleadas de placer, acercándome de nuevo al orgasmo. “¡No puedes correrte!” me grita Gabbie deteniéndose con la polla de látex completamente enterrada en mi interior, pensando que de esa manera voy a olvidarme de mi placer. “¡Castígame lo que quieras!” le contesto moliendo mis caderas para volver a sentir la dura polla en mi coño. “Pero voy a correrme otra vez;” añado volviendo a cerrar los ojos para dejarme llevar por el orgasmo. Sin sacar la polla de mi coño Gabbie agarra con fuerza mis caderas, tirando de mi cuerpo hacia abajo, de forma que su cuerpo queda por encima de mío, permitiéndola de esa manera tener un ángulo diferente para follarme. Una vez que encuentra la postura que busca comienza a follarme de nuevo, pero esta vez de una forma mucho más rápida y dura. “Puedes correrte las veces que quieras;” me dice llevando una de sus manos a mi entrepierna para comenzar a jugar con mi clítoris. No comprendo las palabras de Gabbie, solo pienso en el placer que estoy sintiendo y en como mi excitación se está disparando gracias a sus juegos en mi clítoris y a la polla entrando y saliendo de mi coño. ...
... Solo cuando llego a un nuevo orgasmo, el tercero en apenas quince minutos, y Gabbie no se detiene entiendo el sentido de sus palabras. Gabbie sigue follándome, ahora de forma más lenta y suave, aunque lo que no deja es de jugar con sus dedos en mi clítoris. Mi mente empieza a nublarse por el placer, y mi cuerpo parece gelatina en las manos de la voluptuosa rubia, en estas noches de juegos con Gabbie o Alina me he corrido muchas veces, pero nunca en tan poco tiempo como está sucediendo ahora. “Por favor, detente;” le suplico a Gabbie incapaz de soportar las sensaciones que recorren mi cuerpo. Gabbie me mira y me sonríe, una sonrisa que me produce un pequeño estremecimiento al darme cuenta de lo que significa, acelera los movimientos de sus caderas, sus dedos pellizcan mi clítoris, acercándome irremediablemente al esta vez no deseado orgasmo, estoy a punto de correrme cuando de repente todo se detiene: sus dedos dejan de tocar mi clítoris y la polla de látex abandona por completo mi coño, dejándome frustrada y con una extraña sensación de enfado por no llegar a un orgasmo al que no quería llegar. “Sube al coche;” me dice dándome la mano para ayudarme a levantarme del capó, con una actitud totalmente relajada, como si no acabase de llevarme a tres intensos orgasmos y dejarme al borde del cuarto en una explanada llena de coches. Me subo al coche sin decir nada, intentando no pensar en el espectáculo que acabamos de darles a todos los ocupantes de esos coches, con el ...