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Blanca. Mi primera Hotwife
Fecha: 22/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos
... pidió otros dos vimos blancos y una tabla de ahumados para acompañar la bebida. Era una mujer con clase y buen gusto, tenía un aire de mujer segura de sí misma que me estaba calentando todavía más. - ¿Y en la cama como te gusta ser? ¿Dominante o sumisa? - Le pregunté. - En la cama me gusta que el macho me domine y me haga suya de manera brusca. Soy una señora en la calle, pero una zorra en la cama y me gusta que me traten así. - Perfecto. Aparte de ser un macho alfa, me gusta ejercer mi superioridad y dominar a mi hembra, a mi antojo. - Se me mojan las bragas solo de pensarlo. — Confesó mi amante. - Pues si las llevas mojadas, ve al baño, quítatelas y tráemelas. — Le ordené, empezando el juego de dominación. Muy obediente se levantó y fue al baño. Al volver, me las pasó por debajo de la mesa. Por lo que pude ver y tocar era una braguita de encaje negra. Cerré el puño en torno a ella y me la llevé a la nariz. Quería oler la esencia de esa hembra, quería olerla antes de saborearla. - Mmmmm. Huele a perra en celo. — le dije. - Estoy en celo. Y quiero que me follen. - ¿Y quién quieres que te folle? - Mi macho esta noche vas a ser tú. Así que tú, quiero que tú me folles, semental. - Vamos para tu casa que tengo ganas de darte lo que te mereces. Nos levantamos de la mesa y cuando salimos a la calle, me aseguré de que nadie nos veía y le di un azote en el culo que sonó como suenan los culos duros y prietos. La cosa prometía y aún no había ...
... hecho, ni comenzar. - Tienes un buen culo, zorrita. - Esta noche es todo tuyo, semental. Y caminando llegamos hasta el portal de su bloque de pisos. Nos montamos en el ascensor y cuando las puertas se cerraron, sus manos fueron directas a cogerme la polla. Su boca buscó la mía y empezó a devorarme los labios. Me mordía y succionaba de manera animal, mientras sus manos terminaban de poner mi polla a punto. Salimos del ascensor y entramos en la puerta justo de enfrente. Era un piso amplio y la decoración era clásica, un hogar con fotos de toda la familia por encima de los muebles y muy acogedor. Me llevó de la mano hasta el salón y me invitó a sentarme en el sofá de tres plazas que tenía, se fue a la cocina y volvió con dos copas de vino blanco. - Por una noche más que salvaje. — Dijo Blanca, levantando la copa y brindando conmigo. - Por una noche que no olvidemos ninguno. — Completé su brindis. Su mirada era fuego puro, y la mía deseo y premura. Quería disfrutar de ese cuerpo cuanto antes y saborear a esa dama. - ¿Y tu marido? - le pregunté a Blanca. - Tal vez venga luego. No me ha dicho nada, sorpresa… Apuré mi copa de vino y comencé a besarle el cuello mientras ella saboreaba las últimas gotas de su copa. Se dejaba hacer, disfrutando de cada momento. Le bajé el vestido dejando su monumental cuerpo al descubierto. - Vamos semental, todo esto es para ti. — Dijo apretándose los pezones y mirándome con lujuria. Me desnudé, y sujetando mi polla ...