1. ¿Quieres correrte dándome por el culo?


    Fecha: 22/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique, Fuente: TodoRelatos

    ... espesa que Diego se tragó con lujuria.
    
    Al acabar de gozar, le dijo Diego:
    
    -No sabía que hay mujeres que al correrse echaban leche.
    
    -Creo que soy alguien especial, ninguna de las chicas con que he estado se corren como yo.
    
    -Desde luego yo no he visto otra.
    
    Daniela aprovechó el momento
    
    -Ya que estás por ahí, si quieres más leche entierra tu lengua en mi coño y magrea mis tetas.
    
    Le enterró la lengua en el coño. Daniela comenzó a follársela como si fuera una polla, primero subiendo y bajando el coño, luego moviendo la pelvis de atrás hacia delante y de delante hacia atrás, después moviendo el culo alrededor y continuó moviendo el culo como le salió del coño, hasta que del coño le salió otra cascada de leche que cayó por la lengua de Diego y bajó hasta su boca.
    
    Luego de correrse en su boca, y de sentir como se tragaba la leche, le dijo Daniela:
    
    -¿Quieres correrte dándote por el culo?
    
    -No soy maricón.
    
    -No te daría otro hombre, te daría una mujer.
    
    -Visto así, ya que estamos... Probar una cosa nueva, nunca está por demás, aunque sea extrema como esta.
    
    Daniela se fue y regresó con un arnés puesto que tenía una polla que ella había lubricado. Ya en la cama, le dijo:
    
    -Ponte a cuatro patas.
    
    Diego se puso a cuatro patas. Daniela se arrodilló detrás de él y le clavó la cabeza de la polla.
    
    -¡Hostias!
    
    -¿Te dolió?
    
    -No, me hizo cosquillas, no te jode.
    
    -En ese caso te voy a seguir haciendo cosquillas.
    
    Le metió la mitad de la ...
    ... polla.
    
    -¡Me estás desgraciando de por vida!
    
    -Tranquilo, te acabará gustando.
    
    Se la sacó despacito, luego le echó la mano a la polla, y pajeándolo, le folló el culo con lentitud.
    
    -¿Mejor?
    
    -Sí.
    
    Al rato apuró un poco.
    
    -¿Ya te gusta?
    
    -Sí, es mejor de lo que yo pensaba.
    
    Le dio más rápido a la mano y a su culo.
    
    -Pues cuando te metan una polla de verdad vas a alucinar.
    
    -Ya estoy alucinando.
    
    Daniela le preguntó:
    
    -¿Quieres que te caliente las nalgas? A Verónica le gusta.
    
    -Calienta.
    
    ¡Joder si se lo calentó! Lo tenía del color del tomate maduro, cuando le dijo:
    
    -¡Me corro, golfa, me corro!
    
    Se corrió en la mano de su hermana.
    
    Al acabar le preguntó Diego a Daniela:
    
    -¿Lo de follarnos a Verónica iba en serio?
    
    -Claro que iba en serio.
    
    II
    
    Verónica seguía deseando probar con un hombre, pero tenía miedo de hacerlo con alguien que la tratase mal. Era de noche y estaba sentada a una mesa que había en una esquina de un bar. Le preguntó a Daniela, que estaba a su lado:
    
    -¿Cuándo lo haga que me recomendarías?
    
    -Hacerlo en un sito íntimo y distendido.
    
    -No conozco un lugar así, ni un hombre en el que pueda confiar.
    
    -¿Recuerdas lo de la última vez en la playa?
    
    -Claro que lo recuerdo. Ese día creí que estabas celosa.
    
    -Estaba, y fue porque sabía que le gustas a mi hermano, pero luego recapacité y pensé que si tiene que ser. ¿Quién mejor que él?
    
    -¿De verdad que no te importaria?
    
    -No, porque estaría contigo.
    
    -¿Y cuál sería ese ...