1. Fin de semana con mi pareja y mi cuñada


    Fecha: 23/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: hechoenpapel, Fuente: TodoRelatos

    ... de la cena algo que no me hubiera imaginado en mi vida, pero estaba agotado.
    
    Cuando me desperté ya era de día, y me vinieron los recuerdos del día anterior, madre mía, me puse cachondo al instante. Miré y vi que Marta no estaba. Eva dormía desnuda sobra la cama, me delite unos momentos con ese esplendido culo que tiene, lo que hizo que me pusiera mas cachondo si cabe. Decidí dejarla descansar, aunque el cuerpo en ese momento me estaba pidiendo un mañanero.
    
    Al final, me fui al baño del pasillo a darme una ducha para no hacer ruido en el baño de nuestro dormitorio.
    
    Entre, abrí la ducha y en cuanto empezó a salir agua tibia me metí en ella. No habían pasado ni quince segundos cuando mi cuñada entro en el baño, me extrañó porque en su habitación también hay baño, pero no dije nada. Se sentó en el váter y se puso a hacer pis. Lo cierto es que después de lo de la noche anterior creo que los limites habían desaparecido entre nosotros. Así que seguí a lo mío cuando de repente me di la vuelta y estaba en la entrada de la ducha parada, mirándome. Pasaron unos segundos y me dijo.
    
    M: –eres un cabrón, me has roto el culo. –
    
    No sé qué cable fue el que me cortocircuitó pero entre lo cachondo que estaba y estar allí los dos desnudos, la agarre por los brazos y la acerque hacia mí, la miré fijamente a los ojos y me abalancé a besarla. Ella no me aparto, la rodeé con mis brazos y comenzamos a enrollarnos salvajemente. Me agache y se lo comí como si fuera el desayuno. Mientras ...
    ... ella me agarraba la cabeza y la presionaba contra su pubis. Cuando noté que estaba cachondísima, le di la vuelta y empecé a comerle el culo, mientras jugaba con mi dedo gordo a introducirlo en su vagina y frotar su clítoris. Su respiración se aceleraba cada vez más así que subí la apuesta y comencé a meterle el dedo gordo en el ano, todavía lo tenía dilatado de la noche anterior, entró sin ningún esfuerzo. Mientras le mordía las nalgas y jugaba con mi dedo índice con su vagina y su clítoris.
    
    Pasados unos minutos me dijo – métemela ya, necesito que me la metas. –
    
    Subí despacio lamiendo su espalda mientras mi mano seguía haciendo su trabajo. Cuando llague a su cuello le pregunte. –¿ dónde quieres que te la meta guarra?.–
    
    M: – donde quieras, pero métemela. –
    
    No dudé ni un segundo, cogí aceite de baño, me embadurné la polla y se la clave despacio pero firme. Efectivamente todavía tenía el culo abierto, entro sin ningún esfuerzo como el dedo gordo.
    
    Le mordía el cuello y las clavículas mientras le masajeaba el clítoris y le sobaba las tetas. Su respiración se fue acelerando más, así que decidí bajar mi otra mano hasta la entrada de su vagina. Tras jugar un rato en la entrada y mientras le daba por el culo decidí meterle un dedo. Al hacerlo se volteó y me puso una cara lasciva de lo más morboso que he visto en mi vida, subió los brazos y me agarro del pelo, sus jadeos debían oírse en toda la casa.
    
    Introduje un segundo dedo y empecé a decirle guarradas.
    
    –Esto es lo ...
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