-
Follando con mi ginecólogo
Fecha: 24/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Maya Duarte, Fuente: TodoRelatos
... paredes del cérvix se ven un poco inflamadas… supongo que has tenido sexo fuerte últimamente… al ver que no conteste a esa última “broma” de su parte tanto él como yo nos quedamos cayados un momento. –Ok Maya, ya casi terminamos, solo me falta una última revisión y te podrás retirar. El doctor retiró el aparato con el que me tenía abierta mi conchita e inmediatamente introdujo otro, por lo que sentí este era un poco más grueso de pronto el aparato comenzó a vibrar rápidamente y no pude evitar dejar escapar un gemido, sin decir algo, sentí que aumento más la velocidad de las vibraciones después de haber gemido. El doctor se mantuvo haciéndome lo mismo por unos minutos y yo ya me estaba impacientando porque me estaba excitando. De pronto el doctor dejo de torturarme y empezó a quitarse los guantes, los tiro a un lado y me dijo: -Al parecer todo está bien, tu vagina responde bien a los estímulos Maya pero necesito probar que tu vagina este cien por ciento saludable. No supe cómo interpretar eso, pero no tarde mucho en averiguarlo. Dicho eso se volvió a perder de mi vista y sentí como sus manos me sujetaban los pliegues de mi vagina abriéndola completamente. De igual forma sentí que algo viscoso se movía rápidamente y de un lado a otro dentro de mi conchita. Sentí un espasmo más fuerte que los dos anteriores y me sujeté fuertemente del potro de exploración. Cerré mis ojos tratando de no sentir los demás espasmos que llegaban, pero era inútil, se sentían muy bien ...
... esas sensaciones y sin querer deje escapar otro gemido. Creí que el doctor me diría algo después de escucharme, pero siguió haciendo su trabajo. Comencé a sentirme excitada hasta el punto en que mis pezones se pararon y se pusieran duritos. Sabía que si el doctor seguía con la exploración terminaría teniendo un orgasmo. –Doctor… pare por favor… creo que me… siento un poco… aaahhh!! –un espasmo fuerte me recorrió por la espalda hasta mi cuello. – ¿Te está gustando Maya?, dime ¿acaso te gusta cómo te exploro? No le conteste, pero sabía que después de ese espasmo lo que el doctor me estaba haciendo ya no era exploración. Así que tomé la sabana que me impedía verlo y me la quité de encima. Pude ver que el doctor tenía su cabeza entre mis piernas y como con su boca me estaba haciendo sexo oral. Al notar que lo había descubierto, comenzó a hacerme el oral más rápido ocasionando que me excitara aun mas. –Estas bien rica putita, nunca creí que llegaría a cogerte algún día –me decía mientas seguía chupando mi conchita. –Las fotos que me mandaba mi amigo (mi maestro) mientras hacías deporte eran mi consuelo por las noches. No sabes cuantas fotos tuyas llene de semen. –entonces en ese momento supe que él era aquella persona con la que chatee la vez que entre a la casa de mi maestro. –Maldita zorra, me quise morir cuando me contó que había disfrutado de tu cuerpo y mientras que tu gemías como puta sobre él –pero ahora es mi turno y disfrutare de tú concha, tus tetas, en fin, de ...