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La esposa del profesor
Fecha: 24/05/2026, Categorías: Voyerismo Autor: Martn Ramo, Fuente: CuentoRelatos
¡¡Hola, soy el profe Martin y me gusta exhibir a mi esposa!! Soy profesor y trabajo en varias escuelas; durante las vacaciones de verano doy clases de regularización a jóvenes mayores de 20 años en mi casa. En los periodos vacacionales algunos estudiantes van a mi casa a estudiar las asignaturas que no lograron acreditar durante el ciclo escolar de la universidad, de esta manera gano dinero extra, pero es un trabajo complicado ya que a los estudiantes no les gusta pasar su tiempo de vacaciones estudiando. Es evidente que necesito el dinero de las clases particulares, por ello trato de hacer mis clases dinámicas e interesantes; sin embargo, es normal que a ningún estudiante le guste estudiar durante el periodo de vacaciones. Me sucedió un verano, que un grupo de estudiantes, perdieron el interés de ir a clases y la situación me resultaba preocupante, porque el grupo era de cinco alumnos y cada alumno me pagaba 200 pesos por hora de clase, en una hora ganaba mil pesos; es decir que a la semana ganaba cinco mil pesos, trabajando en casa; por eso no quería perder ese ingreso, pero no sabía cómo retener a estos alumnos. La respuesta vino accidentalmente una tarde, mientras estudiábamos: uno de los estudiantes derramó algo de refresco sobre la mesa y mi esposa entró a limpiar; mientras yo continuaba dando la clase, sentí que los estudiantes dejaron de ponerme atención, pude observar de reojo, que lo alumnos le miraban el escote y el culo a mi esposa, que inclinada ...
... limpiaba la mesa. Mi esposa es una linda mujer madura, blanca, de cabellos dorados y ojos verdes, una mujer a la que en México les decimos "Güeras". Yo no sentí molestia alguna de que los estudiantes vieran con morbo a mi esposa, porque como escribí antes, ella es bonita y yo también me calenté al ver las piernas de mi esposa cuando estaba inclinada y su busto saliendo de la blusa cuando limpiaba. Yo que tengo años viendo a mi mujer desnuda y me calenté mucho, puedo entender lo que siente un estudiante al ver a mi mujer. En lugar de sentir enojo porque mis alumnos vieron con morbo a mi esposa, me puse en su lugar e imaginé lo que podía pensar un estudiante al verle las bragas a mi esposa; el deseo de ver sus tetas, sus nalgas o su coño. Debe ser fantástico ver a una mujer casada, tan bonita como la mía, exhibirse. De esta manera descubrí, sin querer, la forma de retener a los estudiantes en clase y no perder el ingreso económico que me generaban; decidí que a partir de esa clase podía utilizar a mi esposa como una especie de "gancho" para retener a los estudiantes; es decir, iba a utilizar el atractivo sexual de mi esposa y al mismo tiempo aprovechar el gran interés que tienen los alumnos por el sexo. Platiqué con mi esposa lo precario de nuestra situación económica y le pedí que para la siguiente clase se pusiera algo provocativo para los estudiantes; obvio que ella se sintió ofendida con mi petición; pero la convencí de que no se trataba de que se mostrara desnuda ...