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Es muy tarde para intervenir (capitulo 3)
Fecha: 26/05/2026, Categorías: Grandes series, Autor: Algunos, Fuente: CuentoRelatos
... diferente, era un tanto ácido, con notas dulces y toques avinagrados, era un sabor que me encantó, me parecía sorprendente, siempre creí que las vaginas sabían a frutas, a flores, pero como podrían, soy una linda chica, no una heladería, mientras mis papilas gustativas saboreaban el interior de mi coñito impregnado en mis destacadas, mi otra mano luchaba sin descanso por mantener el placer mientras frotaba mi clítoris y contraía mi recto para mover la costosa pluma de mamá que reposaba en mi cavidad anal. Las plantas de mis pies se contraían y mis dedos se engarrotaban, mis gemidos salían sin control, no había forma en que me detuviera, unas pequeñas contracciones en mi pelvis y mis piernas debilitadas, temblorosas, fueron la señal de partida que hicieron de mi vagina una hermosa fuente de líquidos que no paraban de emanar de mis orificios, mi cabello en ese entonces castaño se encontraba mojado por mi sudor, sin embargo mis piernas, abdomen y espalda se encontraban inundadas por aquel hermoso orgasmo que me había obsequiado con mis propios dedos (y una lujosa pluma). Desde ese momento comenzó un hermoso ritual, casi a diario llegaba a casa y me otorgaba los mejores orgasmos posibles, algunos eran mejores que otros, pero definitivamente estaba gozando de mi sexualidad. Quería experimentar esto con mi novio del momento, sin embargo el idiota era un imbécil que solo disfrutaba de complacerse a si mismo, ya sabes, precoz, desinteresado y poco romántico, pocas veces ...
... teníamos sexo, debido a que sentía que no se interesaba por mi placer, cuando me decidí a contarle que amaba el sexo anal el me vio a los ojos con cara de desprecio y me llamó una zorra, mis ojos comenzaron a enrojecerse y algunas lágrimas salieron de ellos… "¿Ahora vas a empezar de dramática por tus gustos de puta? No tengo tiempo para eso" fueron sus palabras antes de marcharse y abandonarme, al día siguiente mis amigas de la facu comenzaron a evitarme, realmente no entendía nada hasta que una de ellas dijo "miren, así se ve una zorra gigante", todas reían, después todo el salón comenzó a llamarme "zorranal, gigantorra, urgida" pero ahí no paro todo, los estúpidos hombres no perdían la oportunidad de insinuarse, mandarme fotos de sus grotescos y regularmente diminutos penes, incluso comencé a recibir acoso de profesores, estos amenazaban con suspenderme sí no les permitía hacerme sexo anal, por supuesto jamas acepté, me hicieron sentir sucia, degradada y objetificada, solo por tener un pequeño fetiche, todos tenemos uno, mamá hizo lo suyo, les sacamos mucho dinero a la escuela y logramos poner en su lugar a muchos bastardos. Mamá mudó el despacho a otra ciudad, sin embargo la espera fue lenta y un infierno, mi hermano creció y entró a la universidad en esta nueva escuela, sin embargo yo no pude recuperarme de ese suceso. Yo no me dejaré de ningún idiota, no permitiré que nadie me vuelva a tratar de esa manera, así que ahora soy la perra que tengo que ser, me veo como ...