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Cuando conocí al ingeniero
Fecha: 27/05/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Lorna, Fuente: CuentoRelatos
Estaba ansiosa por tener esa reunión, por conocer a ese hombre que se escondía detrás de una voz sexy. Obviamente, no me importaba si me tenía que quedar después de hora. Mi objetivo del día: conocerlo… Una llamada que yo no llegué a contestar, un audio esperando por ser reproducido… y sí, señores, era él, el que me decía: —Hola Lorna, ¿cómo estás? Recién me estoy desocupando de una última reunioncita. Si querés y estás desocupada, podemos hablar. Si no, bueno, hacemos un meet. El meet no era opción. Yo quería conocerlo a ese hombre: conocer su olor, conocer su estatura, conocer sus ojos, conocer sus manos… conocer el conjunto del ingeniero. Haciendo caso a mis instintos, le contesté: —Buenas tardes, ingeniero, ¿cómo estás? Todavía estoy en horario laboral. No tendría problema en recibirlo. Su respuesta fue: —Okey, ahí voy. De pronto, la puerta de mi oficina se abrió. Un hombre de unos 43 años, alto, castaño claro, con una sonrisa impactante, una camisa negra, unas manos grandes, una boca carnosa, unos ojos verdes, una tez blanca… el verdadero qué hombre. Recién estábamos saliendo de la pandemia y, por ende, saludar con un beso en la mejilla no era algo habitual, pero yo me moría por comerle la boca. Pero ya vamos a llegar a eso… Solo atiné a preguntarle: —¿Cómo te saludo? Obviamente, yo quería darle un beso en la mejilla, sentir su perfume, su piel, el rigor de su barba… Él contestó: —Sí, obvio, sin problema, nos saludamos con un ...
... beso. Automáticamente, lo miré a los ojos e hice de ese simple beso un recuerdo permanente. Su piel era suave, como me imaginaba. Recién afeitado. Un perfume que bajaba cualquier ropa interior con el solo hecho de sentirlo. Fueron 5 segundos, pero para mí fue una eternidad. Lo invité a sentarse y le dije: —Comencemos. —Bueno, mirá, yo estuve analizando las proyecciones de venta y me parece… Justo levantó su mirada, y yo le clavé mi mirada… la misma mirada que le haría si le estuviera haciendo sexo oral. La verdad, las proyecciones de venta me importaban muy poco… Yo solo quería saber cómo sabía su miembro. Me imaginaba pasándole la lengua por la cabeza, haciendo círculos, lamiendo cada gota preseminal que salía de él. Seguir jugando con mi lengua por todo su tronco, acariciar sus testículos mientras él me pedía que me lo trague todo, y así poder cogerme toda la boca… Intenté volver en sí. Él ya estaba yendo por la segunda diapositiva y yo no había entendido ni la primera. Pero había unos números raros que no proyectaban el total de ventas reales del 2022, a lo que le consulté el porque… Y mientras le pregunté, noté que él me miraba y se mordía el labio. Mi inseguridad me llevó a pensar que yo estaba mal en lo que pensaba… pero no, en realidad, a él le estaba pasando lo mismo que a mí. Noté cómo su mirada se dirigía a mi boca. Mientras hablaba, me acomodé el pelo y me lo puse de lado… Noté cómo, con ese gesto, él acompañaba mi movimiento. Me miraba el cuello, ...