1. El Gordo de Don Serch y Daniel – El inicio


    Fecha: 27/05/2026, Categorías: Gays Masturbación Sexo con Maduras Autor: Dancazadordegordos, Fuente: SexoSinTabues30

    ... salgo del baño y me lavo las manos en eso veo que Don Serch entra al baño.
    
    Don Serch: salte amiguito, que ahora yo voy a entrar al baño.
    
    Daniel: ¿pero…?
    
    Don Serch: voy a dejar la puerta abierta como tú para que no te de miedo, pero eso sí, sí huele feo te tapas la nariz o te vas a otro lado porque también voy a cagar.
    
    Me salgo del baño y veo como se baja el pantalón y el calzón de un solo golpe dejando sus prendas un poco más arriba de la rodilla, supongo que eso lo hizo para tratar de cubrir sus partes íntimas, se sentó y empezó a pujar yo solo escuchaba como chocaba su chorro de orina en la tasa del baño, sus pedos fuertes que se echaba, lo cual me seguía causando gracia escuchar sus pedos, incluso escuchaba como caía su popó a la tasa del baño, Don Serch lo veo que se apena un poco se levanta y yo entro para poder tomar él papel y poderle ayudar a limpiarse, como mi mamá algunas veces lo hacía conmigo.
    
    Don Serch: ¿qué haces amiguito?
    
    Daniel: lo voy a ayudar a limpiarse.
    
    Don Serch: ¿me quieres ayudar a limpiarme la cola?
    
    Mientras hablábamos me fijo en sus calzones y veo que sus calzones se encuentran manchados, por la parte de atrás se encuentra una ligera mancha color café (mancha de popó) y por enfrente una mancha color amarillo (mancha de orina).
    
    Daniel: si, mi mamá dice que siempre hay que ayudarnos el uno al otro, y usted me ayudo a no dejarme solo en el baño.
    
    Don Serch: no amiguito, yo si se limpiarme la cola.
    
    Daniel: no es cierto, ...
    ... también deja sucios los calzones, mire.
    
    Le señalo su calzón, pero ahora que él se encuentra volteado hacia mi puedo ver su pene y los huevos de Don Serch, eran dos enormes y gordos huevotes morenos llenos de pelos, una verga pequeña morena dormida escondida en su prepucio, entre esos huevotes y de una mata de pelo que estaba rodeaba su pene.
    
    Don Serch: no es que no me sepa limpiar la cola, es que como estoy gordo me cuesta trabajo limpiarme bien la cola.
    
    Daniel: ¿entonces si le ayudo?
    
    Don Serch: pero tú tampoco te sabes limpiar bien la cola, ¿Cómo me vas a limpiar la cola a mí?, aparte no está bien que un niño le limpie la cola a un adulto, se puede mal interpretar.
    
    Daniel: ¿por qué no se puede limpiar la cola a un adulto y aun niño si se le puede ayudar?
    
    Don Serch: no se puede porque eres un niño, si tus papás o alguien más sabe que me ayudaste a limpiarme la cola, se pueden enojar conmigo y me pueden correr del trabajo.
    
    Daniel: no le digo a nadie que le ayude a limpiarse la cola.
    
    Él se queda pensando un poco, yo no apartaba mi vista de esos huevotes y de esa verga que parecía, como cuando una tortuga esconde su cabeza dentro de su caparazón, a decir verdad, lo que tenía enfrente de mi si me gustaba a diferencia de Francisco que con él nunca me gusto verle el pene, ni sus testículos. Tal vez por el juego que me obligaba a jugar Francisco, no dejaba de ver su pene y sus huevotes a Don Serch.
    
    Don Serch: ya se cómo me puedes ayudar, corta el papel del ...
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