1. De morbos y sesiones


    Fecha: 28/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: SumisoCasado, Fuente: CuentoRelatos

    ... mesa de luz. De su bolso tomó un floguer, comenzó a utilizarlo en mi espalda, se sentía, si bien no me gusta el dolor, este en particular lo disfrutaba.
    
    Con delicadeza retiró el plug de mi culo, sacándome un buen gemido. Al oído me dijo, pero mira lo caliente que estás puta, hermoso, me encanta añadió. Mientras yo me consumía en mi vergüenza. Continuó el spank con sus manos, se hacía sentir y a medida que se sacaba las ganas mi culo ganaba en color. Llegó el turno de las velas, simplemente tomó una, y comenzó a verter un fino hilo sobre mi espalda, no dije nada, se sentía lindo calentito. Ella comenzó a acercar la vela a mi cuerpo y a medida que lo hacía se sentía cada vez más. Cuando escuchó mi primer quejido simplemente paró, dejo pasar unos segundos y repitió en mis piernas con idénticos resultados.
    
    Tomo un cuchillo y con sutileza comenzó a retirar la cera de mi cuerpo. Cuando terminó fue hasta su bolso se calzó su strap, lo lubricó y sin mediar palabra me penetró hasta el fondo. Grité, no tanto por dolor, más bien por la sorpresa y algo de impresión. Ella no se inmutó y me cogió con ganas, hizo con mi culo lo que le vino en ganas, hasta que decidió que era suficiente. Se retiró, me soltó y exigió que le diera sexo oral cosa que hice con total placer. No tenía jaula puesta y estaba desesperado, con la pija parada a full, desenado como nunca poder penetrarla y tener un poco de sexo, pero eso no estaba en sus planes.
    
    Acabó unas cuantas veces, se levantó me puso ...
    ... boca arriba, y me uso para darse placer, me cabalgó lindo, claramente no tenía permitido de acabar. De repente se retiró tomó algo de su bolso y me dijo ahora es cuando. Era una pequeña bolsa, alcohol, vaselina líquida y una varilla metálica bien finita. Sabía perfectamente lo que era, ella con una mano mantenía mi erección mientras con la otra preparaba las cosas. Abrió la jeringa delante de mí y la llenó con vaselina, la puso en la cabeza de mi pene y volcó el contenido dentro de mi uretra.
    
    Con un pequeño paño desinfectó la varilla y la puso en el glande de mi pene erecto. Abrió el pequeño orificio y comenzó a penetrar mi pene. Fue suave, me miraba constantemente, me ordenaba quedarme quieto, y yo era una estatua, estaba aterrado. Debo reconocer que no dolió, bueno solo un poco o más bien era molesto, raro, pero ver su cara de concentración y disfrute lo valía todo. Siguió, hasta que de la varita solo quedó el pequeño cabezal afuera. Me miró a los ojos y comenzó a masturbarme, no por favor rogué. No solo te voy a pajear concéntrate porque vas a acabar me ordenó.
    
    La dama sabía lo que hacía, mi pija se ponía cada vez más dura, se sentía terrible y de pronto simplemente exploté. Siguió un rato, hasta que me puse sensible, retiró con suavidad la varita, algo de semen terminó de salir. Compartimos unos chocolates, nos duchamos vestimos y retiramos, antes de bajar del auto sentenció, la próxima vas a conocer a mi bull, y te garantizo que va a ser antes de lo que esperas. No ...