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Vacaciones que transforman
Fecha: 29/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Loki3773, Fuente: CuentoRelatos
... hacia mucho que no lo hacíamos. Me miró con malicia y comenzó a besarme el pecho sin dejar de mirarme a los ojos. Fue bajando lentamente hasta llegar a ubicarse frente a mi miembro que estaba desde hacía un rato, duro como una roca y apuntando al cielo. Lo tomo con firmeza con sus dos manos y comenzó a lamerlo y a besarlo. Hasta que lo introdujo en su boca con ganas, con un deseo salvaje. Parecía que quería extraer el contenido, siempre me costó bastante acabar cuando me practicaban sexo oral. Acá no duré, mucho. No se si fue el ambiente, la calentura o que, pero en breves minutos me derrame en su boca. Algo que nunca habíamos hecho. No solo me vine dentro de su boca, sino que me miro, me mostró el contenido y se lo tragó todo. Me quedé de piedra y mi masculinidad también, tenía una erección aún más dura que antes. La acosté salvajemente en la cama y la penetré lo más profundo y fuerte que pude. La poseí salvajemente, en cada empuje ella gritaba y me pedía más. Sus pechos rebotaban con cada embestida y se corrió varias veces más. Estábamos poseídos por la pasión, fuimos cambiando de posiciones sin bajar la intensidad, ella seguía llegando. Perdí la cuenta de las veces que se vino. Y al estar yo a punto de llegar me saco de encima, se arrodillo nuevamente y comenzó a masturbarme y chuparme nuevamente, no estaba reconociendo a mi esposa, pero me encantaba. Me corrí nuevamente pero esta vez volcó el contenido en sus tetas. Y me limpio con su lengua y se chupo ...
... cada una de las últimas gotas, hasta dejarme limpio. Y esto en todo sentido. Nos dimos una ducha, nos tocamos un poco mas y ella volvió a correrse un par de veces más. Estaba hecha un fuego. Nos cambiamos y nos fuimos a la piscina a buscar algo para beber y de ahí a la playa. En la playa vimos a varias parejas jugando a algo que no logramos identificar. Nos ubicamos en dos reposeras para tomar sol. Me levanté para ir al mar ya que me encanta hacerlo. Y ella prefirió quedarse. Jugué un rato con el agua y me quede ensimismado con el paisaje. El lugar, el agua, la energía era fantástica. Al darme vuelta hacia la playa la veo a mi esposa hablando con un chico morocho alto, él estaba parado al costado y ella con sus anteojos de sol mirándolo mientras bebía de su vaso. Algo me llamó la atención, ya que parecía que bebía de manera provocativa. Me quedé en el agua observando la escena. El chico iba vestido con la gorra del hotel. Pero no llevaba polo distintiva, estaba con el torso desnudo. La conversación se extendió por un rato, los veía reírse y disfrutar de una charla cada vez más distendida y con claros signos de cachondeo. Me quede medio frío de ver a mi esposa en esa situación, ya que nunca fuimos de onda liberal o tal. Pero parecía que se había olvidado que yo estaba cerca. No me agarraron celos, tampoco fue una situación excitante. Estaba presenciando un cortejo, como uno mas de los miles en los que uno participo, lo único es que la que estaba jugando era mi ...