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Un amigo de hace años vuelve y lo pasamos muy bien nuevamente
Fecha: 29/05/2026, Categorías: Gays Autor: MatheoA35, Fuente: CuentoRelatos
... ano, lubricando bastante para lo que venía. Le levanté el culo, casi poniéndolo e cuatro, y poniendo mi pene para entrarle, el mismo cargó hacia mí, y dejó entrar mi pene mas bien deslizar mi pene hasta que sus nalgas tocaron mi pelvis. El gemido que salió de su boca fue magistral, mientras mi pene le iba entrando y mientras gemía su espalda se encorvó y se levantó apoyándose en mí, y moviéndonos al unísono su trasero se posaba delicadamente sobre mi pelvis y mis testículos desde abajo, golpeaba también, la penetración que Roberto recibía le gustaba sus gemidos, jadeos, y sus gritos ahogados por cada envestida lo hacía notar. Pero, había que cambiar, ahora yo estaba en la cama boca arriba, y el sentado sobre mí, de piernas abiertas se acomodó para que mi pene le entrara nuevamente, estaba tan caliente y dilatado que mi verga le entró sin esfuerzo, se levantaba y se dejaba caer y mi pene le entraba sin mayor problema, sin obstáculo, pero dándole tanto placer que pedía más. En otro cambio quedó de espalda sobre mí, se levantó un poco y abrió sus piernas, así se meneaba, despacio y a veces rápido sin dejar de jadear, sin dejar de gemir, aún no había acabado, pero, sentía como su culo estaba mojado, fuera de lo dilatado que estaba. mi pene salió de su culo con un grito a tiempo de otro cambio de posición, para alargar más el momento. Sudamos mucho. Ambos estábamos mojados, el sudor nos caía por todo el cuerpo, pero, no había nada mas mojado que el culo de Roberto. ...
... Ahora él estaba en cuatro, su culo era una exquisita diana para mi pene que le apuntaba directo. En lo que se encorva su espalda, acerca sus nalgas hacia mí, mi verga ase apresura a follarlo a meterse en ese culo que hace rato ya le tenía ganas. Cuando le entré me encantó el gemido que Roberto dio, que siguió con gritos que ahogaba metiendo la cara en la almohada que tenía al frente. Esa espalda, mojada y ese culo erguido hacia mi y abierto con mi verga dentro, me había excitado al punto de que llené de leche el culo de Roberto sin salir; sin querer salir me dejé caer sobre él tomándole sus manos y apretándolas hasta que mi pene salió despacio y con mi pene salió también hilos de semen que bombeaba de apoco su culo. Salí de sobre Roberto, al voltear seguimos besándonos y al mirar hacia abajo, su vega seguía erecta, dura, más larga que gruesa, y no dudé en chuparla, en lamerla entera y de ver que seguía tan dura, le pedí que vaciara todo dentro de mí, de igual manera que yo vacié mi verga dentro de él. Quería, deseaba que me patiera el culo, con una sola petición, una sola condición, que lo hiciera despacio… El motivo de pedirle que me penetrara, pero, despacio, era porque a pesar de que antes con Samuel éramos básicamente versátiles, yo le daba “como bombo en fiesta” y el conmigo, con la salvedad de que su pene era menos delgado y no tan largo. Por lo que disfrutaba bastante, sin el lapsus de dolor o malestar previo. Empezó, poniéndose detrás de mí, un ligero masaje, ...