-
Profesora particular (7): Sorpresa en el despacho de Lucas
Fecha: 02/06/2026, Categorías: Hetero Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... el móvil y te grabe en vídeo. No quiero ningún problema y así tendré una prueba que me das consentimiento. Mejor que eso, que me suplicas que te folle. -Lucas, me voy a ir –tomo mis braguitas y mi sostén. -Vale, adiós. A ver qué opina tu novio de las fotos en la playa y las que te he tomado yo ahora en pompa ofreciéndome el culo. -Lo hice solo porque tú… -sollozo. -Tranquila, hija. A ver, no quiero dar ningún disgusto a tus padres, de verdad. Mira, deja que te folle y verás que te gusta. -No, por favor. Si acaso, te masturbo. Y te puedes correr en la parte de mi cuerpo que desees. Pero sin más fotos ni videos ni nada. -Las condiciones las pongo yo. Eso de correrme encima de ti, sí, pero más tarde. A ver, Esther, empiezo a grabarte y espero que digas algo que me satisfaga. Y aparta las manos y que se vean bien tus tetas y tu coño. Sí, así, vale, buena chica. Ya. -Lucas, yo… o sea… deseo hacerte una paja. -No, no, tienes que ser más mimosa y convincente. Y ya te digo, nada de solo pajas. Grabo. -Lucas, mira mis tetas, todas para ti –las tomo y se las ofrezco ante la cámara-puedes acariciarlas y mamarlas y luego correrte encima de ellas. -Vale eso está mejor. Sí, te chuparé las tetas y te las llenaré de mi semen. Pero antes, ofréceme algo más. Sabes que me encantaría probar tu culo. Por lo que sé, es muy sabroso. -Lucas, papi, mira mi culo sonrosado, todo para ti –me pongo en pompa ante la cámara –me encantaría que me encularas con tu enorme ...
... polla. ¿Sí? -¡Sí, sí, por fin te voy a dar porculo! Deja el móvil que siga grabando, se baja el pantalón y los calzoncillos y, sin ningún miramiento, me agarra las tetas y me penetra el ano con fuerza, metiéndome su pene hasta el fondo de golpe para empezar un mete-y-saca que, aun sin yo quererlo, me provoca tanto placer que no puedo evitar correrme varias veces. Él sigue y sigue fallándome el culo y me llama de todo. Temo que puedan oírle desde fuera de su despacho, pero eso no impide que yo siga teniendo orgasmos. -¡Sabía que te gustaría, cerda, sabía que deseabas que te diera por culo, guarra, hum! –parece que me vaya a arrancar los pechos y que me vaya a partir en dos por la fuerza con que me encula –¡ay, ya, ya, oh, te voy a llenar el culo, puerca! -¡Sí, sí, papi! –oigo que digo eso y me avergüenza– ¡por favor, papi, dame tu leche caliente! -¡Toda, toda mi lefa, marrana, puta, ah, oh, cuánto placer, oh! Su semen abundante e hirviente hace que me muera en varios orgasmos hasta que él, al cabo de unos minutos, saca su pija de mi ano. -A ver, sí, je, je, todo se ha grabado a la perfección. Pero no te preocupes. Mientras me vayas ofreciendo tu culo, no debes temer que le enseñe a nadie las imágenes. Ya veo que te ha gustado. No sí, eres una guarra de cuidado. Pero te has portado bien, cerdita. Ve a lavarte en el cuarto de baño privado que tengo aquí en el despacho. Te los has ganado. -Sí, papi, me has dejado el culo rebosando. -Es que deseaba mucho ...