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Madura y divorciada (3): Comienzo a liberarme
Fecha: 03/06/2026, Categorías: Confesiones Autor: AnneM, Fuente: CuentoRelatos
... vez más por morbo que por otras razones llevé un control exhaustivo de mis actividades: en catorce días tuve sexo completo con penetración 109 veces, una media de casi ocho veces diarias, y estuve además de con Daniel con otros trece hombre diferentes. De haber tenido más oportunidades, seguro que hubiera tenido más sexo pensaba. Daniel me dejaba durmiendo cuando él iba a trabajar, normalmente me llamaba eso de las doce para ver si necesitaba algo o si quería que me enviara algún joven de su grupo de amigos gays a casa, aunque normalmente salía a hacer turismo y regresaba después de las cinco, Daniel llegaba a casa a las seis… era el momento más esperado del día para mi. Es bisex pero pienso que tiene más tendencia homo que hetero. Una vez que se cercioró de que usar prendas femeninas en nuestras sesiones de sexo lejos de molestarme me excitaba solía utilizar un conjunto de lencería negro con medias y ligueros, tenía un vecino mayor que a veces no espiaba desde su ventana y cuando sabíamos eso prescindía de la lencería femenina. Me ponía enormemente perra nada más verle, venía hacia mi con su polla enorme de venas muy marcadas y me sentaba sobre él metiéndome su "barra" hasta el fondo… estábamos follando como perros entre 30 y 50 minutos sin parar, nunca he conocido a otro como él, tardaba una eternidad en correrse y entonces notaba como su polla aflojaba unos minutos pero rápidamente ...
... volvía a sentir como se ponía dura dentro de mi y otra vez comenzaba a follarme a lo largo de otra media hora o más… ni sabía las veces que lograba correrme en esos polvos. Tomábamos algo ligero a modo de cena y después de las ocho u ocho y media íbamos a una sauna. Los dos primeros días fuimos un local de parejas pero cuando Daniel logró que no pusieran excesivas restricciones a mi entrada en una sauna gay íbamos exclusivamente a ella. Siempre había bastante gente, más de la mitad después de la sorpresa de ver una mujer desnuda por los pasillos y recovecos del local pasaban totalmente de mi sin rozarme, pero otros muchos se movían nuestro alrededor hasta lograr colarse con nosotros en algunos de los reservados… aquellos días fuero un descubrimiento y mi mejor experiencia, jamás los olvidaré. Normalmente tenía sexo con penetración con tres o cuatro, generalmente no menos de treinta años más jóvenes que yo, pero siempre me ha encantado mamar… si, follaba cuatro o cinco veces con otros tantos jóvenes pero podía mamar casi una docena de pollas más dejando que casi todos ellos se corrieran en mi cara, mi boca o mi pecho… Daniel pocas veces me folló en la sauna, se limitaba a mirar y excitarse conmigo, luego, de regreso a casa volvía a follarme una o dos veces. Esa fue mi vida aquellas dos primeras semanas en Bruselas. Con la promesa de que regresaría a visitarle en breve regresé a mi casa.