1. La influencer influenciada (cap. 6): Culminación (parte 2)


    Fecha: 04/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: superthor69, Fuente: CuentoRelatos

    ... como también lo estaban sus bragas y su vestido, se dispuso a realizar un último esfuerzo. Para ello, primero tomó aire por la nariz, y mientras procuraba no pensar en nada que no fuese su imagen admirada desde el aire o en conseguir evitar el vómito, se puso finalmente a ello.
    
    Juntó con fuerza sus manos, que aún seguían dócilmente adheridas a su espalda, y tras ello, bajó del todo la cabeza hasta cubrir el tramo final de polla que le quedaba por meterse en el interior de la garganta.
    
    Al fin su barbilla descansó sobre los huevos de Juan Ignacio, siendo acogida tanto por ellos como por todos los pelos que los cubrían y que ahora acariciaban su mentón en señal de bienvenida. También fue recibida por un fuerte olor a sudor que desprendía su barriga, en la que ahora su nariz había quedado enterrada, muy cerca del ombligo de aquel señor.
    
    El orgullo que en ese momento invadió a Juan Ignacio fue indescriptible. Presenciar como el lugar que normalmente solía ocupar su pene acogía ahora la cabeza de un ángel, le provocó unos temblores incontrolables en la zona de su escroto, hasta tal punto, que se vio obligado a ladear su cabeza y ponerse a pensar rápido en otras cosas para evitar correrse antes de tiempo.
    
    Cuando consiguió hallar un poco de calma, volvió a dirigir su mirada hacia Lara, que muy obediente seguía donde la había dejado. Tenía la boca dilatada casi hasta el extremo, y sus labios parecían haberse fusionado con el tronco de la polla que albergaba en su ...
    ... interior. Estaban tan apretados que parecían una goma de pelo enrollada a una superficie extremadamente ancha.
    
    La boca de Lara no era excesivamente pequeña, más bien era normal. Pero la anchura del pene de Juan Ignacio rebasaba cualquier media sin ningún problema. Parecía ideado para dilatar orificios, y visto lo visto, cumplía con lo prometido, teniendo en cuenta el estado en que se encontraba la boca de aquella chica y lo que estaba sufriendo por seguir manteniendo dentro su voluminoso miembro.
    
    La mantuvo así durante unos diez minutos aproximadamente. Antes no fue capaz de reunir la suficiente voluntad para moverla de ese sitio. Era tan adorable presenciarla de esa manera, tan irreal, que le daba miedo mover algo de la escena por miedo a que, por alguna razón, surgiese un error de continuidad.
    
    Por supuesto, en ningún momento dejó de interpelarla verbalmente de las formas más ofensivas e hirientes posibles. Identificaciones como ”su pequeña” o ”zorrita”, habían caducado hacía rato, siendo reconvertidas en otras más vejatorias del tipo ”Puta o putita” o ”Mi Cerda” o cualquier otro adjetivo del estilo que se le pudiese ocurrir en ese instante.
    
    Y no era para menos, pues no era tonto y se había percatado de cómo ella interiorizaba aquellos apelativos. Cuando la llamaba puta, su mirada se iluminaba; incluso tragaba con más efusividad cuando se lo repetía con insistencia. Para él estaba claro que aquella chica tenía muchas capas, y que en lo absoluto iba a conformarse solo con ...
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