1. El templo de los dioses 2, en la fosa


    Fecha: 06/06/2026, Categorías: Gays Intercambios Autor: discretomf, Fuente: SexoSinTabues30

    ... en 4 sobre la cama y sentir en la puerta de mi conchi la lanza enorme de Lucas, ¿lubricante?, ¿para qué?, y ya estaba toda abierta y mojada. Me tomó de la cintura y me la mandó de una, que bruto!, pero que ricooooo!, me dolió, vi las estrellas, hasta una lagrimita me salió, pero en un minuto ya estaba gimiendo y gozando como la putita que soy. Mati, un dulce, me secó la lagrimita, me dio un besito suave y me arrancó una sonrisa, en segundos nuestras bocas se estaban comiendo como nunca, sólo tenía que parar para gemir cuando el placer que Lucas le daba a mi concha era demasiado intenso. Mati acostado pasó sus piernas por los costados de mi cuerpo y dejó su pija justo a disposición de mi boca, me la engullí, la lanza de un Dios en mi boca, la espada del otro Dios en mi cola, qué más podía pedir una Sacerdotisa del Olimpo? -¿Cambiamos?- escuché, y con tristeza sentí me concha vacía, casi lloro, pero en segundos la pija de Mati me le estaba llenado y cogiendo furiosamente y mi boca hacía lo que podía para tragarse la lanza de Lucas que, siempre bruto, me agarraba de los pelos y trataba de que me entrara toda en la boca, me hacía toser mal, me daban arcadas y, perdonen chicas, yo había venido a gozar y no a sufrir, me la saqué de la boca, siii, jamás creí que yo haría eso! -Ay Mati, pará un poquito amor, no me la saques pero dejámela quietita, tengo que hacerle algo a Lucas, y vos soltame el pelo que me hacés doler- Cerré los ojos, me relajé y comencé a chupársela despacito, ...
    ... la iba tragando todo lo que podía, pero no había caso, no llegaba a tragarla toda. La tomé de la base con una mano y fui cambiando la posición de mi boca hasta que al fin, al fin!, sentí cómo la podía pasar por mi garganta sin arcadas y así mis labios llegaron a su pubis, levanté la vista, vi la sonrisa de Lucas, sentí sus manos ahora acariciando mi cabeza. Claro, tenía que respirar!, pero un ratito al menos mi pete a sus 25 cm fue total, lo miré a Mati, me empezó a bombear despacito, le empecé a menear la colita, Sentía!!, cómo sentía la carne caliente, la espada hirviente de mi Dios perforándome las entrañas, volaba por el cielo de ese Olimpo, sirviendo a mis dos Dioses. Por mis muslos bajaban los jugos rectales que la espada de mi Dios hacían brotar de mi concha, mi boca se deleitaba con el preseminal del otro Dios. Mi inútil clit se endureció y acabé como nunca chorros de leche contra las sábanas, mis piernas se aflojaron, caí rendida sobre el pecho de Lucas. Y así quedé, ensartada por Mati y hecha un sándwich entre los cuerpos de mis dos dioses. Mati siguió, pero las contracciones de mi conchi al acabar lo llevaron al límite y en un par de minutos me llenó de su elixir de Dios. Se levantó despacio, ay!, que triste quedar vacía, pero la verdad estaba muerta. Sentía la pija enorme de Lucas cabeceando en mi pancita y su mano recorriendo suave mi cuerpo, estaba recansada, pero una sacerdotisa debe cumplir con su Dios. Me incorporé, me acosté boca abajo y lo miré -Dale Lu, ...