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La boda del incesto
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Incesto Autor: NY City, Fuente: CuentoRelatos
Un día estaba en mi casa con mis padres y me llega la fatal noticia, Ricardo, hay que ir a la boda de tu prima María, que se casa dentro de dos semanas, así que ya sabes que no debes hacer planes pues es importante quedar bien con la familia, en fin lo típico de cada una de ellas. Llegó el poco deseado sábado y nos fuimos a un pueblo de acá cerca, que tiene unas excelentes playas, fuimos primero a la Iglesia de ese mismo lugar para asistir al “si quiero” de mi prima, y como no, por orden de esta familia siempre llegamos tarde a todos lados, así que nos quedamos fuera por no caber casi nadie en la pequeña iglesia de color blanca que allí, cerca de la playa estaba. Acabo la misa y comenzó a salir todo el mundo para fuera repartiendo el arroz a quienes querían echarlo a la cabeza de los recién casados, y en una de esas escuche a mi padre decirme que allí estaba mi prima Montse y que fuera a saludarla. La última vez que la había visto teníamos ambos 12 años, esta vez tenía ya 22, al igual que yo que fue cuando me ocurrió esta historia. Al verla e ir a saludarla me quede impresionado de semejante cuerpo, y de lo mucho que había crecido todo en ella, las tetas no eran enormes, pero bajo la blusa negra que llevaba se le notaban dos bultos lo suficientemente grandes para desearlos, bajando poco a poco mi mirada por ella, pude observar las hermosísimas y bien formadas piernas que poseía gracias a una falda roja que le subía aproximadamente una mano por encima de la rodilla, ...
... ninguna de las prendas era ajustada, pero sin embargo la imaginación volaba al verla de esa manera. Me acerque poco a poco y a llegar nos dimos un abrazo enorme. Tiramos ya todos para el restaurante y ella se vino en mi coche para que así habláramos de nosotros después de tantos años sin vernos, en el trayecto que hice que durara casi 30 minutos debido a mi necesidad de complacer a mis ojos de semejantes piernas que estaban en el asiento de al lado, cruzadas con el muslo hacia mi lado ¡y que muslo! Nos contamos por encima casi todo lo importante, aunque lo que más nos ocupo fue el terreno sentimental, ella tenía un novio que estaba en Madrid trabajando y que por eso no había venido a la boda, y que llevaban más de un año juntos y que lo estaban llevando muy bien a pesar de la distancia. Palabra tras palabra llegamos al restaurante y nos sentamos juntos en la mesa ya que teníamos la intención de pasar la velada juntos, ya que a ambos nos aburrían ese tipo de reuniones. Llegaron los platos, cenamos a gusto mientras hablábamos y luego llego el champagne y la barra libre para inmediatamente llegara la orquesta para hacernos bailar a todos los invitados al envite. Yo que enseño a bailar salsa en un centro de baile pues le comenté el tema y como no me pidió que la enseñara porque así su novio cuando viniera iba a sorprenderse de como bailaba, ya que a él también le encanta bailar en las discos esa música. Bebimos y bailamos en exceso durante al menos 2 horas, yo la ...