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Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 5)
Fecha: 07/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... medio sugerido a Bea, pero ella… -Ya, entiendo. Es que yo, hasta hace poco también pensaba que era una guarrada, algo reservado a cerdas. Pero veo que a los hombres les encanta y a mí también, la verdad. –muevo las caderas para que Leo disfrute de la visión– Y como ahora tengo novio, pues claro, no voy a follar con otro y a serle infiel. O sea… -Ya, pero no creo que a Gustavo le gustara saber que otro te da porculo. -No, seguro que no, pero es muy diferente. ¿Va, te decides o qué? ¡Mira cómo estoy! –le tomo una mano y la acerco a mi vulva para que vea lo mojada que está. -Es que quizá no sabré. O que a lo peor no me cabe. O te haga daño. -Leo, por eso no te preocupes. Va, te acompaño con la mano, así. Le agarro el pene y acerco su punta a mi ano mientras relajo el esfínter. Me la introduzco suavemente y enseguida tengo el glande dentro. Dejo hacer a Leo y veo que le agrada porque ya me la mete hasta la mitad. -¿Te gusta? -¡Me encanta! ¡Esther, oh, tu culo arde! -Mueve, mueve la polla dentro de mí. -¡Sí, sí, pero, qué gusto! –casi grita sin dejar de jugar con mis pechos– ¡Ay, me voy a correr enseguida! -No, no, espera, quiero tenerla un buen rato dentro. -¡Es que tu culo es tan suave! ¡Y estoy tan cachondo todo el día mirándote y deseando follarte! ¡Oh, gracias, Esther! -Tranquilo, más suave, intenta meterla poco a poco hasta el fondo, oh, sí, así, bien, hasta los huevos. ¡Hum! Ahora sácala lentamente. ¿Qué? ¿Te gusta? -¡Sí, sí, ah, ...
... demasiado, hmmm! -Métela y sácala, pero sin prisa, para que no te corras. -Ay, no sé, ay, estoy muy… -Vale, vale, va, pues, no sufras. ¡Escúrrete en mi culo, venga, que deseo tu leche dentro! No se hace de rogar y me penetra hasta el fondo con fuerza y me bombea el culo frenéticamente y en menos de un minuto ya lanza su lefa en mis entrañas. Como si fuera una señal, yo exploto en un orgasmo bestial y lanzo squirt en abundancia. Todo son suspiros y gemidos de ambos. Él me sigue follando el culo y noto con placer que su pene sigue duro y empalmado durante unos buenos cinco minutos. Eso hace que yo me corra varias veces. Leo recoge algo de mi squirt y veo con satisfacción que se lo acerca a la boca y lo sorbe y lo lame mientras sigue bombeando mi ano. -¡Qué ambrosía, Esther! ¿De dónde sacas tanto líquido? -De tanto placer que me das, Leo. ¿Te gusta, te gusta mi squirt? -¡Es muy sabroso! -¿Sí? ¿Mejor que el de tu novia? -Bueno, es que ella no… ella nunca… -¿Ah, no? ¿Ella no eyacula? -No, ella no. La verdad es que siempre había pensado que eso era cosa de películas. De actrices porno. -Pues ya ves que no. Yo hasta hace poco tampoco había tenido nunca una eyaculación vaginal con ningún novio ni masturbándome ni nada. Pero ya ves, contigo, de tanto placer, parezco una fuente. -¡Una fuente riquísima! Bueno, Esther, debo irme. Espero que Bea no se enfade. Le dije que salía un momento al jardín y que volvía enseguida. -Me sabe mal que ya te ...