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Noche de paseo y manoseos
Fecha: 10/06/2026, Categorías: Confesiones Autor: Solben, Fuente: CuentoRelatos
Andrea nuevamente con ustedes chicos para contarles una anécdota corta, pero llena de adrenalina y excitación. Estaba en uno de mis paseos nocturnos habituales, ese día decidí salir desnuda desde el principio, solo llevaba puesto mi disfraz y mi colita de zorra, todo para disfrutar de la noche, del cielo, de la luna iluminando los rincones y el viento acariciando mi cuerpo suavemente, provocando que mis pezones se pongan duros, mi cabello se mueva suavemente como si lo acariciaran y que por mi cuerpo tenga sensaciones muy placenteras, como si de manos extrañas se tratará rozando cada centímetro de mi cuerpo el cual gracias a las experiencias que he tenido ya es mas el de una mujer cachonda, guarra, deseosa y menos el de la chica bien portada, ejemplo de decencia y elegancia que era antes. Mis paseos ahora suelen ser más largos y normalmente recorro todo el terreno pasando muy lentamente por cada lugar disponible, suelo caminar normalmente erguida y orgullosa como si fuera por la calle, esa noche no fue la excepción comencé a recorrer los espacios caminando lentamente, pero luego de un rato decidí continuar poniéndome en 4 como una perrita, continúe avanzando lento pero sin detenerme, meneando mi culo sin reparos, mi colita meneándose junto a mis nalgas, todo mientras el viento continuaba acariciando mis piernas, mi culito y mi espalda, al ser más experimentada y conocer el terreno mucho mejor, ahora me atrevo a hacer cosas mucho más arriesgadas. Ahora mis paseos ...
... nocturnos no pueden estar completos si es que no me masturbo frente a las puertas y ventanas de mis vecinos, esa noche no seria diferente así que avance en silencio hasta quedar frente a la puerta de uno de mis vecinos, me recosté sobre mi espalda mirando al cielo, abrí mis piernas lentamente dejando toda mi conchita al descubierto y comencé lentamente a darme placer con mis dedos, primero llevándolos a mi boca para lubricarlos y luego pasándolos por mis labios inferiores abriéndolos muy suavemente masajeando cada centímetro de esa conchita tan sucia y deseosa, luego los metí directo en mi vagina para comenzar a follarme justo frente a la puerta de uno de mis vecinos, en una posición tan vulnerable que si abriera su puerta no me daría tiempo a nada, solo vería a una chica guarra totalmente entregada al placer y excitación, una completa pervertida que sin importarle lo peligroso de la situación, se deja llevar por el placer que le da la adrenalina y el miedo a ser descubierta, luego de tocarme unos minutos en completo silencio, me incorpore lentamente para seguir mi paseo en 4, cada movimiento provocaba que mi conchita goteara un poco. Mi siguiente destino fue la reja, mi cómplice en muchas locuras pervertidas, mis paseos no están completos nunca si es que no paso por la reja principal, intentando encontrar a alguien, una mirada fugaz o quizá porque no un toque directo sobre mi piel desnuda, normalmente lo que hago es ponerme en 4 de espalda con el culo a la calle bien pegado a ...