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Iniciando a nuestros hijos mellizos (19)
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Enrique1975, Fuente: CuentoRelatos
... que pasa aquí adentro” Le conteste con una sonrisa vacilante. Mi esposa se acercó a mi nuevamente y me susurro “¿Podemos irnos ya? Esto me pone cada vez más nerviosa” Le di un beso en la mejilla “Solo un rato más, es bueno que ella vea lo que significa un mundo liberal, estoy aquí para guiarla” Le respondí en un susurro inaudible para el resto. “¿De verdad, estas seguro?” Me miro con ojos de incredulidad. “Ya sabes que soy un buen guía” Le dije con un guiño. Mi esposa se acercó a la ventana por la que yo veía y observamos juntos. La escena era más candente de lo que habíamos anticipado. Las dos mujeres, semi desnudas, se turnaban entre las pollas que les ofrecían sus maridos y los dos jóvenes que habían entrado recientemente, ya habían aniquilado a los 4 anteriores que se retiraron en silencio, tenían rastros de semen en pechos y cara. Note que Sandy cruzo su mirada con uno de los esposos que la miraba con ojos cargados de lujuria y deseo y le sonreía mientras recibía sexo oral. Ella, sin darse por aludida, se sentó en la banca junto a su mama y comenzó a ajustarse la falda en un acto de pudor, la sentía algo incomoda. Juan me llamo para consultarme o pedirme autorización si me parecía bien la idea de que Martha entrara a la cabina, le gustaría mirarla junto a las dos mujeres, pero no quería darle una impresión demasiado fuerte a nuestra hija, lo pensé por un momento y le dije “Amigo, es tu decisión, mi esposa ya quiere que nos retiremos, no te ...
... preocupes si desean estar más tiempo, nosotros nos retiraremos”. Myriam y mi hija estaban sentadas en la banca con las piernas cruzadas, se veían muy sexys e inocentes, el chico moreno y el rubio recibían lengua de las señoras dentro del cuarto a través del orificio y miraban en dirección de mis dos mujeres. “¿Sabes que es lo que más me gusta de este sitio?” Dijo el joven moreno en voz alta dirigiéndose mi hija sin dejar de moverse para introducir el miembro en la boca de una de las esposas, “Es que no hay reglas, no hay límites, solo la imaginación y el consentimiento” “Si, lo sé, mi “amiga” me lo ha contado”, Dijo para mi sorpresa Sandy señalando a su mama, sus mejillas ardían, lo podía ver desde donde yo estaba, “Pero no estoy segura de estar preparada para eso” “Tranquila, si no te sientas cómoda, no tienes que participar. Si deseas solo ver también es excitante. Tú tienes el control”, Le dijo a su vez el rubio, su sonrisa era seductora, su acento extranjero le daba un toque de misterio. Mi esposa y yo intercambiamos una mirada, se acercó a mi dejando a Sandy sola en la banca. “Deberíamos irnos ya” Insistió mi esposa, algo ansiosa. “Dale un minuto más, es su decisión” Le dije abrazándola. Sandy, sentada en la banca, ya no observaba lo que pasaba adentro de la cabina, movía una pierna encima de la otra un gesto que hace su mama cuando está sumamente excitada. Una de las esposas salió a reunirse con su marido, venia totalmente desnuda. Al ver a Sandy en la ...