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El día que mi poto de sissy conoció a Taladro
Fecha: 12/06/2026, Categorías: Transexuales Autor: MilkaTV, Fuente: CuentoRelatos
... cerrados, los abrí y lo conocí en persona, fue delicioso verlo, era medio moreno, era bien alto, tenía abdominales marcados, su pene y bolas estaban completamente depilados y era muy bien dotado, sus bolas le colgaban bastante como un toro bravo y eran prominentes, se notaba que estaban llenas de leche. Terminaba de quitarse la última prenda y ya estaba sobando aquel falo hermoso, era grande, me entró un poco de temor mezclado con excitación. Me abrió las nalgas con sus manos, dejó caer saliva en mi hoyito caliente y me metió su verga a la primera, lentamente. Acostúmbrate al grosor zorra, ¿lista? Ahora acostúmbrate al largo de mi herramienta, ¡toma! Ay! Ah! ¡Me duele! Recuerdo que solté muchos gritos porque fue bien brusco, felizmente mi culito ya estaba entrenado con dildos. Pasaron diez minutos de calentamiento con movimientos rápidos de golpe, pero calentamiento al fin. Pero después conocí verdaderamente a Taladro, comenzó a darme con mayor rapidez y mantener un ritmo de penetración bien intenso, comenzó a entrar un poco de aire a mi culo porque iba muy rápido y yo no paraba de gritar y gemir como una desquiciada, no tuve más remedio que aguantar y tratar de pujar un poco para ceder paso, es una sensación como un intento de defecar, no tuve otra opción a emplear esa técnica, de verdad que me llevó a un trance, no me daba tregua, no paraba de embestirme muy rápido, cada cierto rato me sacaba el pene y me decía que yo era profunda, que tenía un súper hueco ...
... aguantador, me quedaba abierto y latiendo pidiendo más y más pene. Mi culito soltaba algunos pedos porque ya estaba bien dilatada y es normal, mis sonidos lo excitaban más y me taladraba el ano con más y más entusiasmo, ya no podía parar, estaba fuera de sí. Yo me sentí bien rara, estuve prácticamente en un viaje, y seguíamos en la pose de perrito, sentía que su pene me estaba penetrando muy adentro y no paraba por nada, comencé a sobar mis pezones, tenía muchas ganas que me los chupe pero él seguía concentrado en taladrarme, ni cuenta me di que ya me había corrido de la excitación, mi cosita estaba muy encogida, parecía un capullito de rosa húmedo muy pequeñito, goteaba mucho pero ya mi lechita estaba sobre las sábanas. Taladro me seguía dando y yo ya estaba en automático, era su juguete en ese momento ya, sentí cómo se le hinchaba la verga. Sácamela por favor, ya no puedo más, creo que voy a terminar de nuevo, ¡Ay! Siento que me desfondooo, y me corrí de nuevo, me salía más lechita pero esta vez sí estuve consciente, y mi recto tuvo contracciones, fue una sensación increíble, tuve un orgasmo anal muy rico, me sentí su hembra. Taladro había cumplido, me la sacó dejándome con el ano muy abierto y me puso su pene en la boca, descargó toda su leche, fue muy rico saborearla toda, me tragué un poco y el resto lo escupí, le salió espesa, parecía leche condensada. Yo siempre mirándolo a sus ojos dejando caer su néctar, que zorra me sentí. Tuve que colocarme compresas de hielo en el ...